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Laringotraqueítis (Croup), Croup espasmódico (falso Croup)
La inflamación de la vía aérea superior es importante en los niños pequeños porque su estrecho diámetro los predispone a una obstrucción total o de una magnitud que pueda poner en riesgo su vida.
La inflamación por virus u otras causas de la tráquea, que queda inmediatamente bajo la laringe, puede provocar una estrechez critica que signifique la insuficiente entrada de aire a los pulmones y, por tanto, falta de oxigenación de la sangre.
La causa mas frecuente de obstrucción de la vía aérea superior es la inflamación por infección viral (falso croup o laringitis obstructiva). Se reconoce por una tos peculiar que se describe como ronca, afónica o “de perro” o “foca”, acompañándose de un sonido muy agudo al inspirar al cual se le llama estridor laríngeo. Este estridor laríngeo puede agravarse con el llanto o con el ejercicio pudiendo llegar hasta a un bloqueo total del paso del aire. El estridor se acompaña de dificultad respiratoria producida por la mala entrada de aire, que se manifiesta por retracción o hundimiento de los tejidos blandos que rodean al tórax: alrededor del cuello y bajo las costillas. Además, aumenta la frecuencia respiratoria, el niño se nota irritable al inicio y luego presenta angustia y cansancio. Otra señal importante del incremento de la gravedad del problema es que el niño deja de comer y hasta de tomar líquidos
¿Qué origina esta inflamación de la laringe y traquea?
Los agentes infecciosos más comunes son los virus parainfluenza, adenovirus y otros como el virus sincicial respiratorio. Una bacteria llamada hemófilus influenzae puede producir una condición similar llamada epiglotitis, que puede ser confundida con la laringitis, pero es más grave en cuanto a su progresión y requiere tratamiento inmediato, una vez que se la diagnostica. Afortunadamente, gracias a la vacunación contra esta bacteria, esta condición prácticamente ha desaparecido.
Excepcionalmente, sin embargo otras bacterias (estreptococos, estafilococos) pueden causar esta enfermedad.
Síntomas de la Laringitis obstructiva
La mayoría de los niños inician su enfermedad con manifestaciones similares a un resfriado común, con congestión nasal, tos y poca fiebre o ausencia de fiebre. Repentinamente la tos se hace ronca, presentan afonía o pérdida de la tonalidad de la voz y luego, en forma lenta pero progresiva, aparecen los signos de obstrucción de la laringe: el sonido del aire que entra por una tráquea estrecha (estridor) que semeja un soplido permanente, las alas de la nariz se mueven como en aleteo, las estructuras blandas que rodean al tórax se hunden (cuello y zona bajo y entre las costillas). A medida que la obstrucción aumenta pueden aparecer también signos de secreciones bronquiales las cuales por la dificultad respiratoria son difíciles de eliminar y suenan libres en los bronquios. La temperatura puede elevarse levemente o ser normal, ocasionalmente puede llegar a 39 o 40 ºC. Los síntomas característicamente aumentan durante la noche y pueden ceder por la mañana para repetirse la siguiente noche, durante varios días.
Los niños mayores (sobre los 5 a 6 años) generalmente no se obstruyen en forma importante debido a que el diámetro de su tráquea y laringe es mayor, y por ello la inflamación interna no obstruye la luz significativamente.
Los síntomas duran varios días y, en general, la mayoría de los niños solo presentan tos ronca y dificultad respiratoria leve, que mejora en forma espontánea al cabo de 4 o 5 días. Unos pocos niños sufrirán obstrucción importante y requerirán tratamiento especializado, sin el cual tienen riesgo de sufrir hipoxia (baja de oxígeno en la sangre) con consecuencias graves como paro cardiaco y la muerte.
¿Puede confundirse con otras enfermedades?
Si, la más frecuentemente es la ya mencionada epiglotitis. También la aspiración accidental de un objeto que puede irritar la tráquea en su paso hacia el pulmón puede originar síntomas similares. En este caso existe el antecedente de que el niño ha sido visto jugando con algún objeto en la boca y poco después presenta una intensa crisis de tos, tras la cual queda con dificultad respiratoria y ruidos bronquiales y signos de falta de oxígeno: coloración azulada de la piel y aumento de la frecuencia respiratoria. La diferenciación de estas distintas causas de obstrucción de la vía aéreas superior puede ser muy difícil y generalmente el médico de urgencia debe recurrir a algún examen para diferenciarlas.
Tratamiento
Hay que diferenciar del tratamiento de los casos leves, que son la gran mayoría, en los que bastará con disminuir molestias como la fiebre o dolor de garganta, hidratar adecuadamente ofreciendo líquidos azucarados y mantenerse observando la progresión de los síntomas.
La tos y el estridor que se presenta por lo general causa miedo a los padres pero afortunadamente la mayoría de los casos son leves y ceden por si solos sin necesidad de intervención médica. El tipo de tratamiento, si es que lo amerita, depende de la evolución y la severidad de los síntomas.
En aquellos casos en los que los síntomas aumenten, deberá consultar de inmediato a un servicio de urgencias para el tratamiento más eficaz, que consiste en el uso de antiinflamatorios potentes como los corticoides y la nebulización con medicamentos que disminuyan la inflamación y mejoren la oxigenación. Algunos corticoides se pueden administrar por vía oral en forma de soluciones y en otros casos los médicos indicaran corticoides inhalados aplicados en forma seriada.
Dada la gravedad de la enfermedad, en muchos de estos casos el médico preferirá observar personalmente la progresión o regresión de los síntomas y dejará al niño hospitalizado o en observación por algunas horas. En ciertos casos excepcionales, en los que la obstrucción es suficientemente grave como para poner en riesgo la vida del niño, el médico procederán a insertar un tubo fino a través de la obstrucción para permitir el paso del aire y sobrepasar la obstrucción. Este tubo permanecerá algunos días hasta que la inflamación ceda y el diámetro interno de la traquea se restablezca. Si el médico en el momento de intubar o al ingreso del paciente comprobó la presencia de una epiglotitis, además de la intubación tratará con antibióticos intravenosos.
Croup leve
En los casos de Croup leve, el manejo es muy sencillo. Exponer al niño a aire húmedo frío ya sea en la regadera del baño dejando correr agua fría o utilizando un humidificador de agua fría. Puede ser útil también un vaporizador. El uso de la inhalación de aire frío tiene un efecto benéfico sobre la inflamación. No están indicados los sedantes, pese a la agitación del niño, ya que pueden disminuir su vigor para respirar, tampoco los antitusivos ya que disminuyen la respuesta frente a la falta de oxigeno y pueden agravar la situación acelerando el paro cardiaco. Otros medicamentos como expectorantes (ayudan a eliminar las secreciones) o broncodilatadores, no están indicados en esta enfermedad.
¿Puede recurrir?
Si, algunos niños tienen ataques repetidos de Croup y se le llama “Croup Espasmódico” o “falso Croup”. En estos casos el niño presenta un resfrío, rara vez con fiebre y después se inicia el típico Croup. En algunos casos el Croup Espasmódico da inicio sin síntomas de resfrío previo. Contrario a lo que sucede con el Croup viral, el Croup espasmódico tiende a repetirse, puede presentarse en niños mayores y se piensa que esta relacionado con alergias. Claro que si en repetidas ocasiones el niño presenta episodios, debe ser evaluado por el otorrinolaringólogo para asegurarnos de que no tiene anomalías laríngeas o de cuerdas vocales. Afortunadamente, la gran mayoría de los niños con Croup espasmódico o viral no tienen problemas congénitos en la vía aérea.
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