Artículos
- CONSULTA AL PEDIATRA
- Noticias
- Odontopediatría
- Pediatría
- Prevención
- Sociedades de Pediatría
¿Quienes somos?
Opinan nuestros usuarios
Patrocinantes
Páginas
Twitts
Dentición sana y fuerte
La salida de los primeros dientes del bebé puede ser una temporada frustrante para muchos bebés – y para sus padres. Una forma de ayuda es saber lo que puede esperarse cuando el proceso comience, y lo que usted puede hacer para disminuir las molestias.
El proceso de la dentición.
La dentición puede comenzar a partir de los 3 meses y continuar hasta que el niño llega a su primer cumpleaños.
Típicamente, entre las edades de 4 y 7 meses, verás como los primeros dientes quieren salir a través de las encías.
Generalmente los primeros en aparecer son los dos dientes frontales inferiores, también conocidos como incisivos frontales inferiores. Después de 4 u 8 semanas, les suceden los cuatro dientes frontales superiores (incisivos frontales y laterales superiores).
Aproximadamente un mes después, aparecerán los incisivos laterales inferiores, (los dientes a los costados de los dientes frontales inferiores).
Los próximos dientes son los primeros molares (las muelas al final de la boca que utilizamos para masticar la comida) y luego, finalmente, los colmillos (los dientes puntiagudos en la mandíbula superior).
La mayoría de los niños tienen todos sus 20 dientes de leche al cumplir su primer año. (Esto es una regla general; si su hijo tiene un retraso significativo, debe consultarlo con su pediatra).
En algunos casos aislados, los niños nacen con uno o dos dientes o producen un diente durante las primeras semanas de sus vidas.
Salvo que estos dientes interfieran con la alimentación o sean lo suficientemente sueltos como para que el bebé pueda tragarlos, generalmente no es causa de preocupación.
La dentición con facilidad.
Cuando a un niño le comienzan a salir los primeros dientes, puede que se le comience a caer la baba con más facilidad, y que quiera morder algunas cosas.
Mientras que para algunos niños el nacimiento de los dientes no es doloroso, para otros la dentición ocasiona períodos de irritabilidad que pueden durar poco, incluso semanas, con episodios de llanto y patrones de sueño irregular.
La dentición puede ser incómoda, pero si su bebé permanece muy irritable, acuda a la consulta de su pediatra.
Aunque las encías sensibles e hinchadas puede que ocasionen un pequeño aumento de la temperatura de su bebé, la salida de los dientes, como norma, no ocasiona fiebre alta o diarrea.
Si su bebé tiene fiebre durante la dentición, puede que se deba a otro motivo y es mejor contactar a su pediatra.
A continuación detallamos algunos consejos para tener en mente durante la salida de los dientes de su bebé:
- Limpie regularmente la cara de su bebé con un pañito suave para remover el exceso de saliva y evitar el desarrollo de sarpullido.
- Coloque un tejido liso debajo de la cabeza del bebé mientras duerme para absorber el exceso de saliva.
De esta forma, usted sólo tendrá que cambiar este paño cuando esté humero en lugar de todo el juego de sábanas de la cuna.
- Ofrezca a su bebé algo que pueda morder. Asegúrese de que sea lo suficientemente grande para que no se ahogue y, si es grande, que no pueda romperse en pequeñas piezas.
Un paño húmedo que haya estado en el refrigerador durante 30 minutos es una ayuda práctica para el nacimiento de los dientes del bebé – simplemente asegúrese de que siempre lo lava después de que el bebé lo utiliza.
Los aros de goma que se utilizan para ayudar a los niños con la dentición también son buenos, pero evite los que tengan líquido en el interior porque puede se pueden romper. Si su bebé utiliza uno de estos aros, asegúrese de que lo saca del refrigerador antes de que se endurezca demasiado -¡usted no quiere perjudicar a las encías de su bebé que ya están suficientemente hinchadas!
- Frote las encías de su bebé con un dedo limpio.
- Nunca ate un aro para ayudar a la salida de los dientes alrededor del cuello de su bebé, ya que puede quedar atrapado en algún objeto y ahogar a su bebé.
- Si su bebé parece irritable, el acetaminofeno puede que sirva de ayuda- pero siempre consulte primero con su pediatra.
La higiene de los dientes de los bebés
El cuidado y la limpieza de los dientes de su bebé es muy importante para la salud dental a largo plazo. Incluso aunque los dientes de leche no serán permanentes, las caries dentales pueden apurar el proceso y dejar huecos antes que los dientes permanentes estén listos para salir.
Los dientes de leche que aun no hayan caído pudieran agruparse para llenar los espacios, lo que puede ocasionar que los dientes fijos salgan torcidos o en lugares que no les corresponde.
-El cuidado diario dental del bebé debe comenzar antes de la salida de su primer diente.
-Limpie las encías de su bebé diariamente con un pañito o gasa limpia y húmeda, o cepíllelas muy suavemente con un cepillo de dientes para bebé suave y agua (¡sin dentífrico!). Tan pronto como los primeros dientes aparezcan, cepíllelos con agua.
- Cuando todos los dientes hayan salido, es una buena idea cepillarlos como mínimo dos veces al día, especialmente después de las comidas.
- Desde los cinco años, puede inducir a su hijo a que utilice “enjuague bucal” después de sus cepillados. En el mercado hay muchos sin colorantes ni alcohol, que evitarán incomodarles o predisponerles por la sensación fuerte en las encías.
Verá cómo logrará que sus pequeños tengan una buena salud oral.
También es importante que su niño se acostumbre a utilizar el hilo dental desde temprano. Un buen momento para comenzar a utilizarlo es cuando los dientes empiezan a estar uno al lado del otro.
Consulte con su dentista para que le aconseje cómo utilizar el hilo dental en unos dientes tan pequeñitos. Usted también puede motivar a su pequeñito para que se interese en esta rutina dejando que él o ella le observen y le imiten cada vez que usted se cepilla los dientes de forma regular.
Utilizar pasta dental en los dientes de su bebé está bien, una vez que su niño haya crecido lo suficiente como para escupir el exceso de dentífrico al lavarse los dientes -generalmente alrededor de los tres años de edad.
Escoja un dentífrico que tenga flúor y utilice solamente una pequeña cantidad (del tamaño de guisante) o aun menos en los niños más pequeños.
No deje que su niño trague la pasta de dientes o que la tome directamente del tubo porque una sobredosis de flúor puede ser peligrosa.
Fuente: Anna Jiménez
Sin Comentarios
Aún no hay comentarios.
No hay comentarios
