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	<title>Pediatra Consulta &#187; Desarrollo</title>
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		<title>Abandonando los pañales</title>
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		<pubDate>Sun, 24 May 2009 17:39:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>magarici</dc:creator>
				<category><![CDATA[Adaptación y Conductas]]></category>
		<category><![CDATA[Desarrollo]]></category>
		<category><![CDATA[esfínter]]></category>
		<category><![CDATA[esfínteres]]></category>
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		<description><![CDATA[Enseñar a su niño a abandonar los pañales es un proceso que requiere tiempo, paciencia y comprensión. Lo más importante es que no puede apurar a su niño: forzar este entrenamiento antes que esté listo, puede ocasionar problemas a largo plazo.
 
Edad adecuada
No existe una edad precisa para iniciar el entrenamiento necesario para abandonar los pañales. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-2618" title="pañales" src="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/panales1-100x100.jpg" alt="pañales" width="100" height="100" />Enseñar a su niño a abandonar los pañales es un proceso que requiere tiempo, paciencia y comprensión. Lo más importante es que no puede apurar a su niño: forzar este entrenamiento antes que esté listo, puede ocasionar problemas a largo plazo.</h3>
<h3><span id="more-2615"></span> </h3>
<h3>Edad adecuada</h3>
<h3>No existe una edad precisa para iniciar el entrenamiento necesario para abandonar los pañales. El momento adecuado depende del desarrollo físico y psicológico de su niño. Los niños menores de 12 meses no poseen control sobre los movimientos intestinales ni de la vejiga y muy poco control después de esa edad, hasta los 18 meses.</h3>
<h3>Entre los 18 y 24 meses, los niños a menudo comienzan a mostrar señales de que ya están listos, sin embargo algunos niños no lo estarán hasta los 30 meses de edad y hasta más, sin que por ello se consideren &#8220;anormales&#8221;.</h3>
<h3>Su niño además deberá estar listo emocionalmente, deseoso de lograrlo, no temeroso o combativo ni mostrar signos de temor. Caso que su niño se resista enérgicamente, será mejor esperar por un tiempo.</h3>
<h3>Postergue este entrenamiento cuando:</h3>
<h3>1) Su familia se ha mudado recientemente o planea hacerlo en un futuro cercano.<br />
2) Está embarazada nuevamente o acaba de tener otro bebé.<br />
3) Se presente alguna crisis familiar como: enfermedad severa o muerte reciente.</h3>
<h3>Cuando su niño esté aprendiendo sin problemas, no hay necesidad de detener su entrenamiento debido a estas situaciones especiales.</h3>
<h3>Será mejor estar relajado y evitar molestarse. Recuerde que nadie puede controlar cuando ni donde un niño orinará o evacuará excepto el niño. Evite una lucha de poderes. Los niños en edad de controlar esfínteres (los músculos que controlan la micción y defecación) comienzan a percatarse de su individualidad. Algunos buscan las maneras de comprobar sus límites reprimiendo los movimientos intestinales.</h3>
<h3>Su niño está listo cuando:</h3>
<h3>1. Se mantiene seco por lo menos por 2 horas durante el día o después de las siestas.<br />
2. Las evacuaciones son regulares y previstas.<br />
3. Las expresiones faciales, posturas o palabras revelan que está a punto de orinar o evacuar.<br />
4. Su niño sigue órdenes sencillas.<br />
5. Puede caminar hasta el baño y se sabe desvestir.<br />
6. Se siente incómodo con los pañales sucios y desea que lo cambien.<br />
7. Su niño pide utilizar el inodoro o la bacinilla.<br />
8. Pide que lo vistan con ropa interior de &#8220;niños grandes&#8221;.</h3>
<h3>¿Cómo ayudarlo?</h3>
<h3>1) Decida que palabras utilizar<br />
Decida cuidadosamente las palabras que utilizará para describir las diferentes partes del cuerpo, la orina y las evacuaciones. Recuerde que los amigos, vecinos, maestras y otras personas que lo cuiden también escucharán estas palabras. Lo mejor es utilizar palabras adecuadas que no ofendan, confundan ni avergüencen a su niño ni a otras personas. Procure no utilizar palabras como &#8220;sucio&#8221; &#8220;asco&#8221; o &#8220;apesta&#8221; para describir los desechos. Estos términos negativos pueden avergonzar a su niño por lo que será mejor referirse a la defecación y micción de manera simple.<br />
Es posible que su niño se muestre curioso y desee jugar con sus heces. Esto puede prevenirse sin hacerlo sentir mal, simplemente diciendo: &#8220;esto no es algo para jugar&#8221;</h3>
<h3>2) Adquiera un inodoro infantil<br />
Una vez que su niño se encuentre listo deberá utilizar una sillita tipo inodoro, que resulta más fácil de utilizar porque los niños pequeños no tendrán problema en subirse a ella y sus pies podrán apoyarse en el suelo.</h3>
<h3>3) Permítale observar a los adultos<br />
Los niños se interesan por las actividades de los adultos. En ocasiones permitirles observar a sus padres cuando estos acuden al baño puede resultar beneficioso. Observar a los padres, hermanos mayores, amigos o familiares utilizando el inodoro estimula el deseo del niño de hacer lo mismo.</h3>
<h3>4) Ayúdelo a reconocer los signos de urgencia<br />
Estimule a su niño para que le mencione cuando esté a punto de orinar o evacuar. A menudo le dirá cuando el pañal esté húmedo o después que hay evacuado y su pañal esté &#8220;lleno&#8221;. Sus palabras señalizan el inicio del reconocimiento de estas funciones corporales. Felicítelo cuando se lo diga y sugiérale que la próxima vez se lo mencione antes de hacerlo.<br />
Antes de evacuar, es probable que su niño emita gruñidos u otros sonidos, se contorsione, puje enrojeciendo su cara y deje de jugar momentáneamente. Explíquele que esto significa que la evacuación está a punto de aparecer y que es el momento de intentar el inodoro.<br />
El control del esfínter vesical a menudo tarda mayor tiempo. Algunos niños no logran el control vesical completo por muchos meses después de haber aprendido a controlar sus evacuaciones, aunque algunos controlan primero sus micciones.</h3>
<h3>5) Visite su pequeño inodoro rutinariamente<br />
Cuando parezca que el niño necesita orinar o evacuar, acompáñelo a su inodoro infantil. Manténgalo sentado por unos pocos minutos y explíquele alegre y casualmente lo que desea que suceda. Si protesta enérgicamente, no insista. Su resistencia significa que aún no está listo para iniciar su entrenamiento. Visitar su pequeño inodoro cada mañana, después de las comidas o después de su siesta puede contribuir a su aprendizaje. El éxito dependerá de una enseñanza gradual y progresiva, al paso que requiera su niño.</h3>
<h3>6) Apoye sus esfuerzos<br />
No lo fuerce a obtener resultados rápidos. Encorájelo con muchos besos y abrazos y felicítelo cuando tenga éxito. Cuando ocurra un &#8220;accidente&#8221;, trátelo con ligereza e intente no producirle frustración. Los castigos y reproches lo harán sentirse mal, lo que probablemente prolongue su entrenamiento.</h3>
<h3>7) Enséñele hábitos higiénicos adecuados.<br />
Oriéntelo como limpiarse después de evacuar. Cuando sea posible, las madres deberán enseñar a sus hijas la correcta higiene (limpiar de arriba abajo y de adelante hacia atrás para prevenir el transporte de microbios desde el ano hasta la vagina). Asegúrese que tanto niños como niñas se laven las manos después de orinar o evacuar.</h3>
<h3>8) Enséñele a bajar el agua<br />
Algunos niños piensan que sus excretas forman parte de su cuerpo y verlas &#8220;perderse&#8221; al bajar el inodoro puede atemorizarlos y resultarles difícil de entender. Algunos incluso temen que serán succionados por el inodoro cuando baja el agua mientras están sentados sobre él. Deberá explicarle el propósito de sus excretas, es decir, mencione que son productos de excreción corporal que no necesita. Para ofrecerle un sentimiento de control, permítale bajar el agua del inodoro con algunos trozos de papel higiénico, lo que disminuirá su temor al ruido de la corriente de agua y la visión de objetos que desaparecen.</h3>
<h3>9) Estimúlelo a utilizar pañales de entrenamiento<br />
Cuando su niño logre éxitos repetitivos estimúlelo a utilizar pañales de entrenamiento. Su niño se sentirá orgulloso por la confianza que usted le ofrece y por lograr su desarrollo. Sin embargo, prepárese para &#8220;accidentes&#8221;. Puede tomar semanas, incluso meses, antes de completar el proceso de entrenamiento. Continúe sentándolo en su inodoro en algunos momentos específicos del día.</h3>
<h3>10) Ofrézcale una alimentación balanceada.<br />
Los patrones de evacuación son variables. Algunos niños defecan 2 o 3 veces por día en cambio otros lo hacen cada 2 o 3 días. Una dieta balanceada, rica en frutas y fibras producirá evacuaciones blandas, lo que facilitará el entrenamiento. No utilice laxantes o supositorios a menos que su médico lo aconseje.</h3>
<h3>A los 3 a 4 años de edad la mayoría de los niños logran el control de sus evacuaciones y el control diurno de sus micciones. A pesar que su niño logre mantenerse seco durante el día, obtener el mismo éxito por las noches puede tomar meses o años. La mayoría de las niñas y más del 75% de los niños serán capaces de mantenerse secos de noche después de los 5 años de edad.</h3>
<h3>Su niño le hará saber cuando esté preparado para pasar de su pequeño inodoro de entrenamiento al &#8220;inodoro grande&#8221;. Asegúrese que es lo suficientemente alto y practique con él nuevamente este decálogo de aprendizaje.</h3>
<h3>Fuente: Pautas de la American Academy of Pediatrics</h3>
<h3>Artículos relacionados:</h3>
<h3><a href="http://www.pediatria24.com/pediatria/conducta/control-de-esfinteres-algo-mas-que-dejar-los-panales.html">Control de esfínteres, algo más que dejar los pañales </a></h3>
<h3><a href="http://www.pediatria24.com/pediatria/desarrollo/el-control-de-esfinteres.html">El control de esfínteres</a></h3>
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		<title>El control de esfínteres</title>
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		<pubDate>Thu, 14 May 2009 17:23:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>magarici</dc:creator>
				<category><![CDATA[Desarrollo]]></category>

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		<description><![CDATA[El control de esfínteres no se aprende. Se adquiere cuando el niño está maduro para ello. Caminar, hablar, comer, son funciones que se adquieren, cuando los niños están lo suficientemente maduros. Son adquisiciones paulatinas, lentas, que llevan mucho tiempo.

Aunque la estimulación puede influir en algunos niños, lo cierto es que todos intentarán caminar alrededor del [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-2480" title="enuresis" src="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/enuresis1-100x100.jpg" alt="enuresis" width="100" height="100" />El control de esfínteres no se aprende. Se adquiere cuando el niño está maduro para ello. Caminar, hablar, comer, son funciones que se adquieren, cuando los niños están lo suficientemente maduros. Son adquisiciones paulatinas, lentas, que llevan mucho tiempo.</h3>
<h3><span id="more-2479"></span></h3>
<h3>Aunque la estimulación puede influir en algunos niños, lo cierto es que todos intentarán caminar alrededor del año, comer alrededor de los 6 meses, y controlar esfínteres entre los 2 1/2 y 3 años. No hay ningún apuro, puesto que la edad para comenzar a hacer todas estas cosas, no tiene relación alguna con el desempeño posterior en la vida adulta, y a nadie le van a preguntar en la universidad, a qué edad aprendió a caminar. Los adultos deberíamos preguntarnos qué nos pasa que estamos tan apurados por conseguir logros en nuestros hijos.</h3>
<h3>Al haber fijado como &#8220;normal&#8221; la edad de 2 años para el control de esfínteres, nos hemos creado un problema y sobre todo, se lo hemos creado a nuestros hijos.</h3>
<h3>Bien entrada la segunda mitad del segundo año de vida (o sea, después del año y medio), algunos bebés pueden empezar a darse cuenta cuando tienen sucio el pañal, e incluso a saber cuando &#8220;se lo están haciendo&#8221;. Este es un lento proceso que puede llevar alrededor de 2 años más, desembocando en el control de esfínteres.</h3>
<h3>Es frecuente escuchar a las mamás excusando a sus hijos que se lo hicieron encima, diciendo &#8220;estaba tan entretenido jugando, que se olvidó&#8221;, o preguntando millones de veces antes de salir de cada lugar, si quieren hacer pis, o limitando la ingesta de líquidos a la noche para que aguante sin mojar la cama. Cuando el control de esfínteres está adquirido, estas escenas son infrecuentes. A los adultos y a los niños mayores no nos ocurren estas cosas.</h3>
<h3>Aprovechar las vacaciones de nuestros trabajos para quitar los pañales es una conveniencia de los adultos. Así aprovechamos con el niño de un año y medio, con el de 2, con el de 2 y medio indistintamente. Perseguimos entonces a los niños incansablemente preguntándoles si tienen ganas de hacer pis, les tocamos las ropas, los sentamos en el inodoro sin ganas, e invertimos preciosas horas en comunicarnos en este nueva escala de valores donde lo más importante, lo que pone feliz o triste a mamá, es &#8220;si me lo hice o no me lo hice&#8221;.  Hoy en día, con los pañales desechables, con lavadoras automáticas, no hay motivo alguno para apurar los procesos evolutivos de nuestros hijos. Algunos podrán controlar temporalmente esfínteres, cuando todos estamos de vacaciones, y tienen a mamá todo el día consigo, pero al comenzar las clases, las exigencias, las separaciones, vuelven a &#8220;retroceder&#8221;, dejando en claro que aún no pueden ocuparse de controlar esfínteres en situaciones donde están frágiles emocionalmente.</h3>
<h3>¿Qué nos pasa a nosotros?</h3>
<h3>Los adultos no hablamos entre nosotros de pises y cacas. La etapa de adquisición del control de esfínteres de nuestros hijos, nos enfrenta con muchas cosas que quizás nos cuesta ver: el placer de los niños al poder decidir casi por primera vez, si retienen su pis o su caca, y hacerlo donde y cuando lo desean; la delimitación de una zona de autonomía, de la cual quedamos excluidos. Es un espacio de poder, donde son ellos quienes deciden y les causa placer estrenar esta capacidad de hacerlo por sí mismos. Nos cambia radicalmente de lugar: aquí no podemos ordenar, ni forzar, ni apurar las cosas. Cada uno lo hace cuando quiere. Nos incomodan ciertos placeres de nuestros hijos&#8230; la succión, la masturbación (mi hijo no!!!, Jamás!!!!!) las conductas autoeróticas, y nos incomodan tanto que arremetemos contra ellos, en lugar de volver sobre nosotros mismos a ver qué nos pasa.</h3>
<h3>De día y de noche</h3>
<h3>El control nocturno merece un capítulo aparte. Aunque un niño controle esfínteres durante el día, pueden pasar aún muchos meses más hasta poder hacerlo por la noche. Usualmente se dice que luego de varias noches con el pañal seco, el bebé está listo para dormir sin él.</h3>
<h3>A la hora de pensar en esto, es importante tener en cuenta que:</h3>
<ul>
<li>
<h3>El niño debe estar de acuerdo y saber exactamente qué está ocurriendo, qué se espera de él (&#8221;como hace varias noches que no mojas el pañal, ¿te gustaría probar dormir sin él? Te pondré un plástico debajo de la sábana para que no te preocupes si te haces pis, y probaremos. Si no quieres, probamos más adelante&#8221;)</h3>
</li>
<li>
<h3>Como todo proceso, el control de esfínteres no es algo lineal, sino que habrá muchos avances y retrocesos. Esto es parte de lo esperable, y lo más importante es que nuestros hijos sepan que los acompañamos en este proceso y lo esperaremos todo lo que haga falta.</h3>
</li>
<li>
<h3>En cualquier orden de la vida, el reforzamiento positivo es beneficioso (&#8221;qué bien lo hiciste, estoy orgullosa de ti&#8221;, &#8220;casi llegamos al baño esta vez, la próxima será mejor aún&#8221;). Bajo ningún concepto es aceptable que retemos al niño, que lo humillemos, que lo ridiculicemos o comparemos con otros amigos o hermanos que ya han logrado el control de esfínteres. Recordemos que no hay nada que él pueda hacer para controlar. No depende de que se acuerde, de que esté atento, ni de nada de eso. Se debe estar maduro para eso, y humillarlos o pretender acelerar el proceso es tan ridículo e infructuoso como gritarle a una oruga pretendiendo que se convierta en mariposa.</h3>
</li>
</ul>
<h3>Dobles mensajes</h3>
<h3>Una pregunta muy frecuente en las mamás que consultan, es que temen darle un doble mensaje a su hijo si le vuelven a poner el pañal una vez que se lo han quitado. Siempre se puede volver atrás. Los papás consultan atemorizados porque su hijo se ha vuelto &#8220;regresivo&#8221;. No se puede hablar de regresión en un niño de 2 ó 3 años, porque no se puede regresionar a un lugar del que nunca se ha salido.</h3>
<h3>Otra preocupación muy común es la de los mensajes contradictorios. Personalmente creo que damos tantos mensajes contradictorios a nuestros hijos todo el tiempo, que en el peor de los casos, este sería uno más. Pero no lo es. El único mensaje debiera ser &#8220;Te acompaño, y si ayer pudiste estar sin pañal y hoy lo necesitas, te lo pondré&#8221;. Los chicos tienen cosas mucho más interesantes que hacer a esta edad, antes que estar todo el día preocupados en sus pises y cacas.</h3>
<h3>Es común que lleguen al consultorio chicos con un diagnóstico de enuresis secundaria (que quiere decir que se hacen pis o caca luego de haber adquirido el control de esfínteres), cuando en realidad, indagando, invariablemente son chicos a quienes se les ha &#8220;sacado el pañal&#8221; demasiado pronto, y nunca han adquirido verdaderamente el control de esfínteres. En estos casos, sin importar la edad de quien consulta, la solución pasa por volver a usar el pañal, por el tiempo que sea necesario, sin vivirlo como algo humillante, como un retroceso o como un castigo, sino simplemente entendiendo que esta función debe terminar de adquirirse, y como adultos, acompañaremos todo el tiempo que haga falta.</h3>
<h3>Algo comenzará a cambiar cuando dejemos de decir &#8220;le saqué la teta, le saqué el pañal, lo saqué de nuestra habitación&#8221;, y podamos tener la paciencia suficiente como para esperar a que sean ellos quienes nos indiquen el camino a seguir.</h3>
<h3>María Paula Cavanna<br />
Lic. en Psicología</h3>
<p><!-- ddfm1 --></p>
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		<title>Desarrollo de la audición y el lenguaje</title>
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		<pubDate>Tue, 23 Dec 2008 20:19:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>magarici</dc:creator>
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Conozca que debe hacer y saber cada bebé, en los primeros meses de su desarrollo del lenguaje y la audición

0 &#8211; 3 meses:
Se sobresalta o despierta ante ruidos repentinos o fuertes.
Modifica la succión o tiene reflejos de parpadeo ante los ruidos.
3 &#8211; 6 meses:
Se traquiliza ante la voz de los padres, sobre todo de la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-1875" title="audicion" src="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/audicion-100x100.jpg" alt="audicion" width="100" height="100" /></h3>
<h3>Conozca que debe hacer y saber cada bebé, en los primeros meses de su desarrollo del lenguaje y la audición</h3>
<h3><span id="more-1874"></span></h3>
<h3>0 &#8211; 3 meses:</h3>
<h3>Se sobresalta o despierta ante ruidos repentinos o fuertes.<br />
Modifica la succión o tiene reflejos de parpadeo ante los ruidos.</h3>
<h3>3 &#8211; 6 meses:</h3>
<h3>Se traquiliza ante la voz de los padres, sobre todo de la madre.<br />
Gira la vista y la cabeza hacia los sonidos.<br />
Se entretiene con juguetes sonoros.<br />
Deja de jugar y busca la fuente de los sonidos.</h3>
<h3>6 &#8211; 9 meses:</h3>
<h3>Le gustan los juguetes musicales.<br />
Juega emitiendo sonidos con entonaciones.<br />
Dice ma-pa-ta y comienza el balbuceo.</h3>
<h3>12 &#8211; 15 meses:</h3>
<h3>Presta atención a su nombre.<br />
Empiezan a tener significado sus palabras.<br />
Comprende la palabra no.<br />
Imita sonidos.<br />
Puede expresar 4 o 5 palabras.</h3>
<h3>18 meses &#8211; 2 años:</h3>
<h3>Conoce y utiliza un vocabulario expresivo de unas 20 a 50 palabras.<br />
Hace frases de dos o más palabras.<br />
Identifica los objetos comunes.<br />
Usa su nombre.</h3>
<h3>3 &#8211; 4 años:</h3>
<h3>Conoce un vocabulario expresivo de alrededor de 500 palabras y utiliza oraciones de 4 o 5 palabras.<br />
La mayoría de los niños utiliza ya una forma de hablar inteligible para los demás.<br />
Denomina las imágenes de los libros.</h3>
<p><!-- ddfm1 --></p>
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		<title>Pubertad precoz</title>
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		<pubDate>Tue, 16 Dec 2008 09:18:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Redaccion</dc:creator>
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La pubertad es el periodo de transición entre la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3><a href="http://www.pediatria24.com/pediatria/desarrollo/pubertad-precoz.html"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-1356" title="pubertad" src="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/pubertad-100x100.jpg" alt="" width="100" height="100" /></a>La pubertad precoz se define como la aparición de caracteres sexuales secundarios (vello pubiano, vello axilar y mamas) antes de los 8 años en la niña y de los 9 años en el niño. Ocurre en 1/5.000-1/10.000 recién nacidos vivos y es más frecuente en las niñas.</h3>
<p><span id="more-1354"></span></p>
<h3>La pubertad es el periodo de transición entre la infancia y la edad adulta durante el cual se desarrollan los caracteres sexuales secundarios y tiene lugar una aceleración del crecimiento conocida como periodo de estirón puberal.</h3>
<h3>Los caracteres sexuales aparecen en la niña entre los 9-11 años, y el estirón puberal se da entre los 10-12 años. En los niños, la pubertad llega entre los 11-13 años, y el estirón puberal tiene lugar entre los 12-14 años.</h3>
<h3>Si una niña con 13 años y un niño con 15 no presentan ningún signo de desarrollo puberal es motivo suficiente para acudir a consulta.</h3>
<h3>En las niñas, en cuanto aparece el botón mamario se va a producir la aceleración del crecimiento. Sin embargo, en los niños esto ocurre al final, es decir, cuando ya tienen completamente desarrollados todos sus caracteres sexuales secundarios.</h3>
<h3>Aunque en los niños la pubertad precoz es menos frecuente, un crecimiento de los testículos, del pene o de vello pubiano antes de los 9 años puede ser síntoma de que exista un tumor hipofisario o hipotalámico.</h3>
<h3>La pubertad precoz se define como la aparición de caracteres sexuales secundarios (vello pubiano, vello axilar y mamas) antes de los 8 años en la niña y de los 9 años en el niño. La progresión del cuadro clínico lleva a una maduración ósea acelerada y a la aparición precoz de la menarquia (primera regla).</h3>
<h3>Si aparecen entre los 8 y 9 años se denomina pubertad adelantada, situación que constituye la parte inferior de la distribución normal.</h3>
<h3>En el desarrollo fisiológico en la niña suele aparecer en primer lugar, el botón mamario, en segundo lugar, el vello pubiano ( aunque en una de cada 6 niñas aparece este antes) , en tercer lugar, el vello axilar y por último la regla. Sin embargo, este orden puede alterarse, sobre todo en los casos en que la pubertad precoz no depende de la secreción de hormonas hipofisarias (pubertad precoz de origen central o gonadotropin dependiente), sino que se desencadena por la producción autónoma de estrógenos en el ovario (pubertad precoz periférica o gonadotropin independiente).</h3>
<h3>¿A quién afecta?</h3>
<h3>La pubertad precoz o adelantada es un fenómeno en ocasiones de presentación familiar. En 1% de las niñas y en un 5% de los niños existen antecedentes familiares. La incidencia de pubertad precoz se calcula en 1/5000-1/10000 recién nacidos vivos. es mucho mas frecuente en niñas que en niños (proporción 23:1).</h3>
<h3>Así mismo es mucho mas frecuente que sea de causa desconocida en la niña (idiopática) y debido a un proceso orgánico en mas del 40% de los niños.</h3>
<h3>¿Qué síntomas produce?</h3>
<h3>La pubertad precoz, o la aparición de signos de desarrollo puberal como el botón mamario, vello pubiano o axilar antes de la edad que se considera habitual tiene, sobre todo, consecuencias a nivel psicológico. A todas las niñas les gusta seguir el ritmo de desarrollo de los compañeros de su clase.</h3>
<h3>Tanto por desarrollo precoz como por desarrollo tardío, los niñas pueden tener problemas psicológicos en cuanto a la relación con sus compañeras. Aspectos como el cambio de carácter en relación con las hormonas sexuales cuando llega la pubertad, sudoración corporal de adulto, o el hecho de que aparezca la regla a una edad a la que no se la esperan puede hacer que las niñas no estén preparadas para afrontar esta situación desde el punto de vista psicológico. Ésta es una de las razones por las que es adecuado tratar una pubertad precoz.</h3>
<h3>Por otra parte, existen situaciones de pubertad precoz incompleta como son la adrenarquia<br />
prematura (aparición precoz y aislada de vello pubiano), y la telarquia prematura (aparición precoz y aislada de mamas). Ambas entidades pueden evolucionar a formas de pubertad precoz completa.</h3>
<h3>Hasta hace unos años se creía que estas formas de pubertad precoz incompleta carecían de efectos a largo plazo, pero en estudios de seguimiento de estas niñas se ha observado que tienen una mayor probabilidad de presentar alteraciones en la sensibilidad a la insulina (resistencia a la insulina) e hiperlipidemia, así como mayor incidencia de desarrollar un hiperandrogenismo ovárico que se puede manifestar en la aparición de hirsutismo (exceso de vello de características sexuales en zonas consideradas típicamente masculinas), acné y exceso de peso&#8221;.</h3>
<h3>¿Cómo se trata?</h3>
<h3>En el tratamiento de la pubertad precoz hay que tener muy en cuenta las circunstancias psicológica de la niña así como su edad.</h3>
<h3>El tratamiento para la pubertad precoz consiste en la administración de unas inyecciones mensuales que bloquean los receptores hipofisarios cuya función es estimular la secreción de hormonas estimuladoras de la producción de estrógenos. Al bloquearse estos receptores se frena la producción de dichas hormonas y por tanto la estimulación del ovario por las mismas, consiguiéndose como efecto final la supresión de estrógenos y con ello, el desarrollo puberal.</h3>
<h3>Hay que valorar si el tratamiento va a ser efectivo a la hora de mejorar la talla final de la niña, porque el problema que se da en la pubertad precoz es que, al adelantarse la edad ósea, la talla final puede quedar comprometida.</h3>
<h3>En los últimos años se ha obtenido mayor información sobre el beneficio de este tratamiento y se ha observado que solamente en los casos en que aparece una pubertad en edades muy tempranas entre los 3, 5 ó 6 años es cuando el tratamiento es realmente efectivo en cuanto a la mejora de la talla final, en la edad límite del diagnostico de pubertad precoz. Entre los 8 y 9 años, se ha comprobado que en la mayoría de los casos el tratamiento no mejora la talla final.</h3>
<h3>En estos casos, no merecería la pena someter a estas niñas a tratamiento desde un punto de vista orgánico, pero habrá que considerar su capacidad para afrontar los cambios que acontecen en la pubertad en una edad no apropiada y por tanto será necesario la colaboración de psicólogos y de los padres para conocer ante que situación nos encontramos a la hora de decidir un tratamiento.</h3>
<h3>Fuente: Dra. Cristina Azcona San Julián<br />
Endocrinólogo pediatra</h3>
<h3>Artículos relacionados:</h3>
<h3><a href="http://www.pediatria24.com/pediatria/adolescencia/el-peso-puede-predecir-una-pubertad-precoz.html" target="_self">El peso puede predecir una pubertad precoz</a></h3>
<p><!-- ddfm1 --></p>
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		<title>Etapas del Desarrollo Infantil</title>
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		<pubDate>Sun, 30 Nov 2008 03:22:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>magarici</dc:creator>
				<category><![CDATA[Desarrollo]]></category>

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		<description><![CDATA[Cada niño es una persona única con su propio temperamento, pero existen secuencias universales y predecibles en el desarrollo que ocurren durante los primeros 9 años de vida.

Mientras los niños se desarrollan, necesitan diferentes tipos de estimulación e interacción para ejercitar sus habilidades y para desarrollar otras nuevas. A cada edad, es esencial responder a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3 class="titulo"><a href="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/desarrollo.jpg"></a><a href="http://www.pediatria24.com/?p=1425"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-1427" title="desarrollo1" src="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/desarrollo1-100x100.jpg" alt="" width="100" height="100" /></a>Cada niño es una persona única con su propio temperamento, pero existen secuencias universales y predecibles en el desarrollo que ocurren durante los primeros 9 años de vida.</h3>
<p class="titulo"><span id="more-1425"></span></p>
<h3 class="titulo">Mientras los niños se desarrollan, necesitan diferentes tipos de estimulación e interacción para ejercitar sus habilidades y para desarrollar otras nuevas. A cada edad, es esencial responder a las necesidades básicas de salud y de nutrición.</h3>
<p class="titulo">
<table border="1" cellspacing="0" cellpadding="0" width="100%">
<tbody>
<tr>
<td>
<h3>Edad</h3>
</td>
<td>
<h3>Lo que los niños hacen</h3>
</td>
<td>
<h3>Lo que necesitan</h3>
</td>
</tr>
<tr>
<td>
<h3>0 a 3 meses</h3>
</td>
<td>
<h3>Comienzan a sonreír.<br />
Siguen a personas y objetos con los ojos.<br />
Prefieren caras y colores brillantes.<br />
Alcanzan, descubren sus manos y pies.<br />
Levantan y voltean la cabeza en dirección al sonido.<br />
Lloran, pero se calman si se les abraza.</h3>
</td>
<td>
<h3>Protección contra daños físicos.<br />
Nutrición adecuada.<br />
Cuidado de salud adecuado (vacunación, terapia de rehidratación oral, higiene).<br />
Estimulación apropiada del lenguaje.<br />
Cuidado sensible y atento.</h3>
</td>
</tr>
<tr>
<td>
<h3>4 a 6 meses</h3>
</td>
<td>
<h3>Sonríen frecuentemente.<br />
Prefieren a los padres y hermanos mayores.<br />
Repiten acciones con resultados interesantes.<br />
Escuchan atentamente, responden cuando se les habla.<br />
Ríen, murmuran, imitan sonidos.<br />
Exploran sus manos y pies.<br />
Se ponen objetos en la boca.<br />
Se sientan si se les sostiene, dan vueltas, se escabullen, rebotan.<br />
Tocan objetos sin usar el dedo pulgar.</h3>
</td>
<td>
<h3>Protección contra daños físicos.<br />
Nutrición adecuada.<br />
Cuidado de salud adecuado (vacunación, terapia de rehidratación oral, higiene).<br />
Estimulación apropiada del lenguaje.<br />
Cuidado sensible y atento.</h3>
</td>
</tr>
<tr>
<td>
<h3>7 a 12 meses</h3>
</td>
<td>
<h3>Recuerdan eventos simples. <br />
Se identifican a sí mismos, así como las partes del cuerpo, voces familiares. <br />
Entienden su propio nombre y otras palabras comunes. <br />
Dicen sus primeras palabras significativas. <br />
Exploran, arrojan, sacuden objetos. <br />
Encuentran objetos escondidos, ponen objetos en contenedores. <br />
Se sientan solos. <br />
Gatean, se ponen de pie, caminan.  <br />
Pueden parecer tímidos o molestos con extraños. </h3>
</td>
<td>
<h3>Todo lo anterior. Protección contra daños físicos.<br />
Nutrición adecuada.<br />
Cuidado de salud adecuado (vacunación, terapia de rehidratación oral, higiene).<br />
Estimulación apropiada del lenguaje.<br />
Cuidado sensible y atento.</h3>
</td>
</tr>
<tr>
<td>
<h3>1 a 2 años</h3>
</td>
<td>
<h3>Imitan acciones de adultos. <br />
Hablan y entienden palabras e ideas. <br />
Disfrutan historias y experimentan con objetos.<br />
Caminan firmemente, suben escaleras, corren.<br />
Afirman su independencia pero prefieren gente que les es familiar.<br />
Reconocen la propiedad de objetos. <br />
Desarrollan amistades. <br />
Resuelven problemas. <br />
Muestran orgullo de sus logros. <br />
Les gusta ayudar con las tareas. <br />
Empiezan a aparentar jugar.</h3>
</td>
<td>
<h3>Además de lo anterior, apoyo para: <br />
Adquirir habilidades motoras, de lenguaje y pensamiento. <br />
Desarrollar su independencia. <br />
Aprender autocontrol. <br />
Oportunidades para jugar y explorar.  <br />
Jugar con otros niños. <br />
El cuidado de salud debe incluir purga.</h3>
</td>
</tr>
<tr>
<td>
<h3>2 a 3 1/2 años</h3>
</td>
<td>
<h3>Disfrutan aprender nuevas habilidades. <br />
Aprenden rápidamente el idioma. <br />
Siempre están activos. <br />
Ganan control en las manos y dedos. <br />
Se frustran fácilmente. <br />
Actúan más independientes pero aún dependientes. <br />
Representan escenas familiares.</h3>
</td>
<td>
<h3>Además de lo anterior, oportunidades para: <br />
Tomar decisiones. <br />
Participar en juegos teatrales. <br />
Leer libros de complejidad creciente. <br />
Cantar canciones favoritas. <br />
Armar rompecabezas simples.</h3>
</td>
</tr>
<tr>
<td>
<h3>3 1/2 a 5 años</h3>
</td>
<td>
<h3>Tienen un lapso de atención más largo. <br />
Se comportan tontamente, bulliciosamente, pueden usar lenguaje chocante. <br />
Hablan mucho, hacen muchas preguntas. <br />
Quieren cosas de adultos, guardan los proyectos de arte. <br />
Examinan sus habilidades físicas y su valentía con precaución. <br />
Revelan sus sentimientos actuando. <br />
Les gusta jugar con amigos, no les gusta perder.<br />
Comparten y toman turnos a veces.</h3>
</td>
<td>
<h3>Además de lo anterior, oportunidades para: <br />
Desarrollar habilidades motoras finas. <br />
Continuar expandiendo sus habilidades lingüísticas hablando, leyendo y cantando. <br />
Aprender a cooperar ayudando y compartiendo. <br />
Experimentar con sus habilidades de pre-escritura y pre-lectura.</h3>
</td>
</tr>
<tr>
<td>
<h3>5 a 8 años</h3>
</td>
<td>
<h3>Crece su curiosidad acerca de la gente y cómo funciona el mundo. <br />
Muestran un creciente interés en números, letras, lectura y escritura. <br />
Se interesan más y más en el producto final. <br />
Usan palabras para expresar sentimientos y afrontar las cosas. <br />
Les gustan las actividades de los adultos. <br />
Se vuelven más abiertos, juegan cooperativamente.</h3>
</td>
<td>
<h3>Además de lo anterior, oportunidades para: <br />
Desarrollar habilidades numéricas y de lectura. <br />
Participar en la solución de problemas. <br />
Practicar el trabajo en equipo. <br />
Desarrollar el sentido de autosuficiencia. <br />
Cuestionar y observar.<br />
Adquirir habilidades básicas en la vida.<br />
Asistir a Educación Básica.</h3>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p class="titulo"> </p>
<p><!-- ddfm1 --></p>
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		<title>El peso puede predecir una pubertad precoz</title>
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		<pubDate>Tue, 21 Oct 2008 17:49:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Redaccion</dc:creator>
				<category><![CDATA[Adolescencia]]></category>
		<category><![CDATA[Desarrollo]]></category>
		<category><![CDATA[Añadir etiqueta nueva]]></category>
		<category><![CDATA[obesidad]]></category>
		<category><![CDATA[pubertad precoz]]></category>

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		<description><![CDATA[Cada vez más niños y niñas alcanzan la pubertad antes de tiempo, entre los siete y los nueve años, por razones que todavía no están demasiado claras. La teoría más consolidada hasta el momento es la que apunta a la obesidad infantil.

Un estudio publicado en la revista &#8220;Pediatrics&#8221; revela que el peso en la infancia [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3><a href="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/pubertad-precoz.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-1031" title="pubertad-precoz" src="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/pubertad-precoz-100x100.jpg" alt="" width="100" height="100" /></a>Cada vez más niños y niñas alcanzan la pubertad antes de tiempo, entre los siete y los nueve años, por razones que todavía no están demasiado claras. La teoría más consolidada hasta el momento es la que apunta a la obesidad infantil.</h3>
<p><span id="more-1030"></span></p>
<h3>Un estudio publicado en la revista &#8220;Pediatrics&#8221; revela que el peso en la infancia puede ser un factor predictivo de la pubertad precoz o adelantada. Una niña que a los tres años tenga un índice de masa corporal mayor del que le corresponde por edad tiene más posibilidades de sufrir un adelanto de la pubertad, definida como desarrollo mamario, asegura este trabajo realizado por investigadores de la Universidad de Míchigan (EE.UU.).</h3>
<h3>Para llegar a esta conclusión contaron en su investigación con 354 niñas entre tres y 12 años de diez regiones estadounidenses. Registraron su índice de masa corporal y varios indicadores de pubertad, incluyendo el desarrollo mamario y el comienzo de los periodos menstruales.</h3>
<h3>Las puntuaciones más altas en todas las edades estaban asociadas con un indicio más temprano de la pubertad femenina, definida como el aumento del pecho. A los nueve años, casi la mitad de las niñas del estudio habían alcanzado la pubertad y cerca de dos docenas tuvieron su primera menstruación durante el cuarto curso de primaria, entre los nueve y diez años.</h3>
<h3>Inmadurez psicológica</h3>
<h3>&#8220;Uno de los aspectos negativos posibles es el psicológico, ya que la madurez corporal es discordante con la inmadurez psicológica. Las niñas, fundamentalmente, pueden tener un cuerpo de mujer y una mente de niña de siete años. La madurez corporal convive, por tanto, con el infantilismo psicológico&#8221;, indicó el doctor Rafael Yturriaga, jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Ramón y Cajal de Madrid.</h3>
<h3>Además, con relativa frecuencia, aunque no siempre, se puede producir una paralización del crecimiento cuando las niñas llegan a ser adultas. &#8220;A los nueve o diez años la niña puede estar altísima pero, al alcanzar la edad adulta, ya no crece más&#8221;, explicó el especialista. En conclusión, las niñas con pubertad precoz pueden ser &#8220;muy altas de niñas y, en ocasiones, muy pequeñas de adultas&#8221;.</h3>
<h3>Para afrontar el tratamiento de este trastorno, los médicos pueden optar, aunque no siempre, por &#8220;frenar la pubertad&#8221; mediante la administración de una sustancia denominada análogo de GnRH. &#8220;Es la hormona que empieza a funcionar en el hipotálamo del cerebro y pone en marcha todo el eje que va desde el cerebro y la hipófisis hasta los ovarios en las niñas y los testículos en los niños&#8221;, apuntó el doctor. Si se administra un análogo de esta sustancia, que es sintética, se frena el eje antes mencionado, de manera que se vuelve a la situación inicial y los niños permanecen en su estado de desarrollo natural.</h3>
<h3>Artículos relacionados:</h3>
<h3><a href="http://www.pediatria24.com/pediatria/desarrollo/pubertad-precoz.html">Pubertad precoz</a></h3>
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