<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Pediatra Consulta &#187; Alimentación</title>
	<atom:link href="http://www.pediatria24.com/category/pediatria/alimentacion/feed" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.pediatria24.com</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Thu, 03 Jun 2010 12:30:32 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.8.4</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>¿Porqué mi niño no quiere comer?</title>
		<link>http://www.pediatria24.com/pediatria/alimentacion/apetito.html</link>
		<comments>http://www.pediatria24.com/pediatria/alimentacion/apetito.html#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 14 Oct 2009 00:30:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Redaccion</dc:creator>
				<category><![CDATA[Alimentación]]></category>
		<category><![CDATA[Síntomas]]></category>
		<category><![CDATA[alimento]]></category>
		<category><![CDATA[apetito]]></category>
		<category><![CDATA[comer]]></category>
		<category><![CDATA[comidas]]></category>
		<category><![CDATA[hiporexia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.pediatria24.com/?p=421</guid>
		<description><![CDATA[Es poco probable que exista una madre que en algún momento no se haya preocupado por la cantidad de alimentos que ingiere su niño y este es el motivo más frecuente por el que se consulta a los pediatras.

La disminución (o pérdida) del apetito les causa angustia, pues piensan que su niño puede desnutrirse o [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3><a href="http://Ninguno"></a><a href="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/rehusa-comer1.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-845" title="rehusa-comer" src="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/rehusa-comer1-100x100.jpg" alt="" width="100" height="100" /></a>Es poco probable que exista una madre que en algún momento no se haya preocupado por la cantidad de alimentos que ingiere su niño y este es el motivo más frecuente por el que se consulta a los pediatras.</h3>
<h3><span id="more-421"></span><br />
La disminución (o pérdida) del apetito les causa angustia, pues piensan que su niño puede desnutrirse o que enfermará por no comer como lo hacía anteriormente, sin embargo, el hecho que un niño no se coma todo el plato no significa que enfermará, ni tampoco que el esfuerzo realizado para prepararlo no le será reconocido algún día. Es posible que simplemente no le guste o que disfrute llevándole la contraria, para luego complacerse con los juegos que la madre inventará para que coma.</h3>
<h3>Pero antes de obligar a niños &#8220;gorditos&#8221; o a los &#8220;delgados pero sanos&#8221; a beber un estimulante del apetito que, aunque no le hará daño, no resolverá el problema, resulta importante conocer los motivos por los cuales los niños disminuyen su apetito o rechazan los alimentos.</h3>
<h3>Estas causas son básicamente las siguientes:</h3>
<h3>· No necesitan más alimentos</h3>
<h3>· No les interesan los alimentos</h3>
<h3>· Problemas psicológicos</h3>
<h3>· Enfermedades</h3>
<h3>1) No necesitan más alimentos:</h3>
<blockquote>
<h3>&#8220;Aunque son los padres los que mejor pueden juzgar qué y cuándo deben comer sus niños, los que mejor saben cuánto deben comer son ellos mismos&#8221;.</h3>
</blockquote>
<h3>a. Proporcionalmente a su peso, los niños demandan más calorías que los adultos para sus actividades diarias y para su crecimiento, pero a medida que crecen requerirán menos calorías. Por ejemplo: un bebé menor de 2 años necesita cerca de 100 calorías por cada kilo de peso por día, en cambio un niño mayor de 7 años solo 75 y un adolescente cerca de 50 calorías por kilo por día. En vista que las medidas de los niños son menores que la de los adultos, la cantidad total de calorías diarias que requieren será mucho menor que la de los adultos. En pocas palabras: necesitan menos calorías que un adulto para movilizar un cuerpecito más pequeño, por lo que las cantidades de alimento que deben consumir serán mucho menores que las de un adulto.</h3>
<h3>b. Tradicionalmente en muchas culturas, incluyendo la nuestra, se venía considerando que &#8220;un niño gordo es un niño sano&#8221;, concepto que probablemente se origina de la idea: &#8220;no estar desnutrido significa salud y defensa contra las enfermedades&#8221;. Sin embargo, existen muchos niños que son genéticamente delgados y de poco apetito que por otra parte son muy sanos y activos. Sus requerimientos calóricos son constitucionalmente menores que los de otros niños.</h3>
<h3>c. Los niños que consumen pocas calorías, debido a que realizan pocas actividades, como por ejemplo cuando se mantienen encerrados en casa viendo televisión o jugando videojuegos, tienen escaso apetito pues sus requerimientos también lo son.</h3>
<h3>d. El estómago de los niños es más pequeño que el de los adultos y por ello las porciones para adultos pueden ser demasiado grandes para ellos.</h3>
<h3>e. Algunos niños pierden el apetito simplemente porque están sobrealimentados. Reciben enormes cantidades de alimentos que cubren o sobrepasan sus requerimientos nutricionales diarios, por lo que desprecian los otros alimentos que les ofrecen, debido a que es imposible agregar mayores volúmenes a una dieta que ya los tiene de sobra</h3>
<h3>f. A partir del primer año de edad, ocurre una desaceleración del crecimiento que se acompaña de una disminución fisiológica del apetito.</h3>
<h3>g. Las comidas fuera del horario acostumbrado, en especial las golosinas o &#8220;chucherías&#8221; incorporan calorías adicionales que aumentan sus niveles de energía y disminuyen notablemente su apetito. Cuando reciben estos alimentos antes de una de las comidas principales, no ingerirán las cantidades acostumbradas. Esto resulta particularmente cierto en los casos en los que las madres, preocupadas porque sus niños no comen lo que ellas consideran necesario, terminan ofreciéndoles &#8220;bocadillos&#8221; con la intención de evitar la desnutrición, pero lo que realmente logran es disminuir más aún su apetito.</h3>
<h3>2) No les interesan los alimentos:</h3>
<h3>a. Los niños, al igual que muchos adultos, requieren ciertas normas de disciplina y conducta. Los cambios frecuentes en los horarios o lugares donde se alimenta un niño pueden alterar sus costumbres, haciéndolo perder el interés por los alimentos.</h3>
<h3>b. La mayoría de los niños están más interesados en jugar y explorar que en comer. Para ellos la hora de la comida solo constituye una &#8220;perdida de tiempo&#8221;. Por otra parte, sus lapsos de atención son menores que los de los adultos y están interesados en cosas diferentes. Por esto podemos afirmar que simplemente están interesados en cualquier cosa excepto la comida.</h3>
<h3>c. Muchos niños presentan &#8220;manías en el comer&#8221;. Solo aceptan el mismo alimento, comida tras comida. Estas manías son causadas por madres que prestan demasiada atención a la alimentación de sus niños. Ante el primer rechazo de su niño por determinado alimento y por temor a no verlo pasar hambre o que se desnutra, corren a prepararle sus comidas preferidas, con lo que solo acentúan su comportamiento: el niño llorará y rechazará cada nuevo alimento, sabiendo que mientras más llore y más se resista a comerlo, más rápidamente le prepararán su plato preferido y mientras más caso se le preste., más insistirá en comer sólo ciertos alimentos.</h3>
<h3>3) Problemas psicológicos:</h3>
<h3>a. Los seres humanos comemos para alimentarnos, no para complacer a nuestras madres. Muchas madres necesitan que sus niños engorden con la intención de obtener seguridad, reconocimiento a sus labores, agradecimiento y gratificación. La negativa del niño a comer no significa que rechace a la madre. En estos casos el problema básico es de tipo emocional: la ansiedad de la madre, que se traduce por procedimientos que inventa para lograr que su niño se alimente, tales como: súplicas o amenazas, juegos y distracciones, sobornos, fuerza o violencia, a los que el niño reaccionará con mayor perdida del interés por la comida. Por otra parte, su natural reacción será oponerse a la autoridad materna y buscará recursos para controlar el ambiente familiar, llamando más aún la atención por medio de su aparente pérdida del apetito.</h3>
<h3>b. Muchos casos de pérdida o disminución del apetito obedecen al recuerdo de eventos desagradables relacionados con el momento de la alimentación. Algunas madres cometen con cierta frecuencia el error de obligar a comer a su niño en el curso de una enfermedad aguda que cursa con pérdida del apetito. Estos eventos desagradables serán recordados por el niño, quien reaccionará con desinterés o rechazo por los alimentos.</h3>
<h3>c. Las niñeras o sirvientas que en muchos casos deben ocuparse de la alimentación infantil, generalmente son personas de muy bajo nivel intelectual, víctimas de una infancia sufrida, quienes trasladan sus conflictos y frustraciones al niño bajo su cuidado. Estas personas fuerzan la alimentación del niño de acuerdo a los deseos de la patrona, lo que puede originar rechazo a los alimentos, a la niñera e incluso a la madre.</h3>
<h3>4) Porque están enfermos:</h3>
<h3>Prácticamente TODAS las enfermedades producen, además de sus síntomas característicos, una verdadera inapetencia o inapetencia de origen orgánico. Determinadas afecciones producen particularmente una marcada pérdida del apetito, como por ejemplo: las infecciones agudas, la anemia por deficiencia de hierro y muchos trastornos renales.</h3>
<h3>Esta inapetencia puede observarse desde antes que se inicien los síntomas de la enfermedad (período de incubación), durante el período sintomático y puede persistir hasta un tiempo después que los síntomas hayan desaparecido (período de convalecencia).</h3>
<h3>Tomando en cuenta que en los primeros años de vida los niños se enferman repetitivamente, llegando a veces a sufrir hasta unas 6 infecciones por año, y que los períodos de incubación, sintomático y de convalecencia pueden persistir hasta por unos 20 días, se podrá entender porqué algunos niños se mantienen con poco apetito durante casi todo el año.</h3>
<h3>El temor a las enfermedades, y a sus posibles complicaciones o secuelas, hace pensar a todas las madres que la pérdida del apetito de su niño se debe siempre a una enfermedad, que amerita consultar al médico y practicar exámenes complementarios, pero lo usual es que la inapetencia sea causada por los factores mencionados anteriormente, por lo que resultaría simplista y hasta peligroso atribuir la inapetencia siempre a alguna enfermedad.</h3>
<h3>Artículos relacionados:</h3>
<h3><a href="http://www.pediatria24.com/?p=504" target="_self">Seis errores en la alimentación infantil</a></h3>
<p><!-- ddfm1 --></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.pediatria24.com/pediatria/alimentacion/apetito.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Fórmulas lácteas</title>
		<link>http://www.pediatria24.com/pediatria/alimentacion/formulas-lacteas.html</link>
		<comments>http://www.pediatria24.com/pediatria/alimentacion/formulas-lacteas.html#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 20 Aug 2009 04:27:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>magarici</dc:creator>
				<category><![CDATA[Alimentación]]></category>
		<category><![CDATA[advance]]></category>
		<category><![CDATA[enfamil]]></category>
		<category><![CDATA[fórmulas]]></category>
		<category><![CDATA[isomil]]></category>
		<category><![CDATA[lácteas]]></category>
		<category><![CDATA[nan]]></category>
		<category><![CDATA[nursoy]]></category>
		<category><![CDATA[nutramigen]]></category>
		<category><![CDATA[nutrilon]]></category>
		<category><![CDATA[pre nan]]></category>
		<category><![CDATA[pregestimil]]></category>
		<category><![CDATA[prosobee]]></category>
		<category><![CDATA[s26]]></category>
		<category><![CDATA[similac]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.pediatria24.com/?p=2990</guid>
		<description><![CDATA[La leche materna es el alimento más apropiado para los bebés hasta los seis meses de edad. Las fórmulas lácteas se utilizan cuando se necesita complementar la lactancia materna o cuando no se pueda amamantar al bebé.

Durante los primeros dos meses el bebé pedirá alimento casi todo el día, pero posteriormente, cuando la cantidad consumida [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3><a href="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/formulas-lacteas.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-2997" title="formulas-lacteas" src="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/formulas-lacteas-100x100.jpg" alt="formulas-lacteas" width="100" height="100" /></a>La leche materna es el alimento más apropiado para los bebés hasta los seis meses de edad. Las fórmulas lácteas se utilizan cuando se necesita complementar la lactancia materna o cuando no se pueda amamantar al bebé.</h3>
<h3><span id="more-2990"></span></h3>
<h3>Durante los primeros dos meses el bebé pedirá alimento casi todo el día, pero posteriormente, cuando la cantidad consumida en cada toma vaya aumentando y el niño adapte su demanda a la actividad de la familia, dormirá más tiempo por la noche y, a medida que se desarrolle psicológicamente, se producirá un paso gradual hacia un régimen de alimentación regular que se adapte a las necesidades del bebé y de la madre.</h3>
<h3>La leche materna es el alimento más apropiado para los bebés hasta los seis meses de edad y, si la madre lo desea, pudiera prolongarse hasta el segundo año de edad, sin embargo, muchas madres encontrarán difícil estar presentes para cada comida y no hay objeciones para ofrecerle al bebé, una vez que esté establecida la lactancia materna, un tetero ocasional , que pudiera contener leche materna refrigerada obtenida mediante recolectores o &#8220;tiraleche&#8221; o fórmulas lácteas.</h3>
<h3>Un tetero ocasional o inclusive diariamente, no interfiere con el éxito de la lactancia, además, es importante que tengas un poco de libertad y descanso.</h3>
<h3>Algunas madres tienen el concepto equivocado de que el bebé debe recibir lactancia materna exclusiva o lactancia artificial exclusiva, cuando en realidad puede recibir ambas, de una manera complementaria.</h3>
<h3>Las fórmulas lácteas son productos cuya composición ha sido modificada sobre la base de la composición de la leche materna y considerando los requerimientos nutricionales del bebé. Se utilizan cuando se necesita complementar la lactancia materna o cuando no se pueda amamantar al bebé.</h3>
<h3>En el mercado existen varias marcas y tipos, fórmulas especiales que se utilizan según indicación del pediatra, como verás a continuación.</h3>
<h3> </h3>
<h3>Fórmulas para bebés a término o de peso adecuado al nacer:</h3>
<ol>
<li>
<h3>Similac</h3>
</li>
<li>
<h3>Similac advance de 0 a 5 meses</h3>
</li>
<li>
<h3>Enfamil de 0 a 6 meses</h3>
</li>
<li>
<h3>Enfamil con hierro para bebes 0-6 meses</h3>
</li>
<li>
<h3>Nan</h3>
</li>
<li>
<h3>Nan protect plus</h3>
</li>
<li>
<h3>S-26 gold</h3>
</li>
</ol>
<h3>Fórmulas para bebés pre-término (prematuros) o de bajo peso al nacer<br />
(menos de 2,400 kg.)</h3>
<ol>
<li>
<h3>Enfamil prematuros</h3>
</li>
<li>
<h3>Pre Nan</h3>
</li>
<li>
<h3>S-26 prematuros gold</h3>
</li>
</ol>
<h3>Fórmulas para bebés con Reflujo Gastroesofágico (Anti-Reflujo=AR)  </h3>
<ol>
<li>
<h3>Enfamil AR</h3>
</li>
<li>
<h3>Nan AR</h3>
</li>
<li>
<h3>S-26 AR</h3>
</li>
</ol>
<h3>Fórmulas para bebés con Intolerancia a la lactosa  </h3>
<ol>
<li>
<h3>Similac advance libre de lactosa</h3>
</li>
<li>
<h3>Enfamil sin lactosa</h3>
</li>
<li>
<h3>Nan sin lactosa</h3>
</li>
<li>
<h3>S-26 SL</h3>
</li>
</ol>
<h3>Fórmulas Hipoalergénicas (HA) </h3>
<ol>
<li>
<h3>Similac advance hipoalergénica</h3>
</li>
<li>
<h3>Nutrilon Omneo</h3>
</li>
<li>
<h3>Nan HA</h3>
</li>
<li>
<h3>S-26 HA</h3>
</li>
</ol>
<h3>Fórmulas a base de Soya (sin proteína láctea, sin lactosa)</h3>
<h3>Se utilizan en bebés con intolerancia a la proteína de leche de vaca y/o intolerancia a la lactosa. </h3>
<ol>
<li>
<h3>Isomil</h3>
</li>
<li>
<h3>Nutrilon Soya 1</h3>
</li>
<li>
<h3>Nan Soya</h3>
</li>
<li>
<h3>Prosobee</h3>
</li>
<li>
<h3>Nursoy</h3>
</li>
</ol>
<h3>Fórmulas especiales</h3>
<h3>Para bebés que sufren de e inmadurez gastrointestinal, síndromes de mala absorción intestinal, fibrosis quística, resección intestinal, desnutrición, diarreas, transplantes, enfermedades del páncreas o hígado, deficiencia de disacaridasas, alergia a las proteínas (animal y vegetal). </h3>
<ol>
<li>
<h3>Nutramigen</h3>
</li>
<li>
<h3>Pregestimil</h3>
</li>
</ol>
<p><span style="font-size: small;"><span style="color: windowtext; font-family: Garamond; mso-ansi-language: ES-VE;" lang="ES-VE"></p>
<h3>La leche materna y las maternizadas contienen veinte calorías por onza. Para cubrir los requerimientos de energía durante los primeros meses, los bebés necesitan un promedio de seis a ocho onzas por cada Kg. de peso.   Por ejemplo, un bebé de 3 kilos que no amamantado que solo recibe fórmulas lácteas, requiere unas 18 onzas de fórmula por día.</h3>
<h3>Consejos</h3>
<p></span></span></p>
<ul>
<li>
<h3>No es necesario establecer un horario estricto, ni tampoco alimentar al niño cada vez que llore. Para la mayoría de las madres y niños, un horario flexible con una regularidad razonable será suficiente. </h3>
</li>
<li>
<h3>Aliméntalo cuando tenga hambre, no cuando lo indique el reloj, no lo despiertes innecesariamente ni le haga esperar mientras llora.</h3>
</li>
<li>
<h3>Al bebé recién nacido se le pueden permitir hasta cinco horas entre comidas durante el día; en las noches se le puede dejar dormir hasta seis horas, siempre y cuando se estén cubriendo sus requerimientos y esté creciendo adecuadamente.</h3>
</li>
<li>
<h3>Suspende su alimentación ante la primera señal de negativa y no en el punto de consumo máximo.</h3>
</li>
</ul>
<p> <br />
<!-- ddfm1 --></p>
<p syle="text-align: center;" >
<object classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://fpdownload.macromedia.com/get/flashplayer/current/swflash.cab" id="Player_28af5f2f-144f-4030-b2ef-8c60e70af82b"  WIDTH="600px" HEIGHT="200px"><param NAME="movie" VALUE="http://ws.amazon.com/widgets/q?ServiceVersion=20070822&#038;MarketPlace=US&#038;ID=V20070822%2FUS%2Ftupediatra%2F8010%2F28af5f2f-144f-4030-b2ef-8c60e70af82b&#038;Operation=GetDisplayTemplate"></param><param NAME="quality" VALUE="high"></param><param NAME="bgcolor" VALUE="#FFFFFF"></param><param NAME="allowscriptaccess" VALUE="always"><embed src="http://ws.amazon.com/widgets/q?ServiceVersion=20070822&#038;MarketPlace=US&#038;ID=V20070822%2FUS%2Ftupediatra%2F8010%2F28af5f2f-144f-4030-b2ef-8c60e70af82b&#038;Operation=GetDisplayTemplate" id="Player_28af5f2f-144f-4030-b2ef-8c60e70af82b" quality="high" bgcolor="#ffffff" name="Player_28af5f2f-144f-4030-b2ef-8c60e70af82b" allowscriptaccess="always"  type="application/x-shockwave-flash" align="middle" height="200px" width="600px"></embed></param></object> <noscript><a HREF="http://ws.amazon.com/widgets/q?ServiceVersion=20070822&#038;MarketPlace=US&#038;ID=V20070822%2FUS%2Ftupediatra%2F8010%2F28af5f2f-144f-4030-b2ef-8c60e70af82b&#038;Operation=NoScript">Amazon.com Widgets</a></noscript></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.pediatria24.com/pediatria/alimentacion/formulas-lacteas.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Bebés desarrollan caries si duermen con biberón</title>
		<link>http://www.pediatria24.com/pediatria/alimentacion/caries.html</link>
		<comments>http://www.pediatria24.com/pediatria/alimentacion/caries.html#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 26 Oct 2008 17:15:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Redaccion</dc:creator>
				<category><![CDATA[Alimentación]]></category>
		<category><![CDATA[Odontopediatría]]></category>
		<category><![CDATA[biberón]]></category>
		<category><![CDATA[caries]]></category>
		<category><![CDATA[dentista]]></category>
		<category><![CDATA[odontología]]></category>
		<category><![CDATA[odontólogo]]></category>
		<category><![CDATA[odontopediatra]]></category>
		<category><![CDATA[tetero]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.pediatria24.com/?p=1101</guid>
		<description><![CDATA[La práctica de dejar a niños pequeños en cama con un biberón para que ingieran leche o jugos durante la noche, triplica su riesgo de desarrollar caries.

Así lo reveló un estudio de la Facultad de Odontología de la Universidad de Costa Rica (UCR), publicado en la última edición de la revista Odovtos, del colegio de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3><a href="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/caries.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-1102" title="caries" src="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/caries-100x100.jpg" alt="" width="100" height="100" /></a>La práctica de dejar a niños pequeños en cama con un biberón para que ingieran leche o jugos durante la noche, triplica su riesgo de desarrollar caries.</h3>
<p><span id="more-1101"></span></p>
<h3>Así lo reveló un estudio de la Facultad de Odontología de la Universidad de Costa Rica (UCR), publicado en la última edición de la revista Odovtos, del colegio de profesionales en este campo.</h3>
<h3>El trabajo fue desarrollado por la investigadora Sylvia Gudiño, quien se dio a la tarea de identificar los factores que estimulan la aparición de caries a temprana edad en los niños.</h3>
<h3>Estudios previos han demostrado que 36 de cada 100 niños de entre uno y dos años presentan algún signo de caries. Esta prevalencia es significativa si se toma en cuenta que las enfermedades en los dientes solo afectan a cinco de cada 100 menores en Estados Unidos.</h3>
<h3>“Los padres no cuidan como deben la salud bucodental de los pequeños, pensando que son males que se presentan a edades más avanzadas, pero esta idea es un error que trae consecuencias para toda la vida”, dijo la experta, quien advirtió que la prevalencia podría ser mayor.</h3>
<h3>El estudio</h3>
<h3>Para realizar la investigación, Gudiño seleccionó a 205 niños de entre uno y dos años que ya presentaban al menos una carie y los comparó con otros 209 cuya dentadura estaba sana.</h3>
<h3>Esto lo hizo al realizar una evaluación odontológica de los pequeños y aplicar un cuestionario a las madres de los menores, el cual valoró los hábitos de alimentación e higiene bucodental.</h3>
<h3>Como resultado, halló que el consumo en exceso de alimentos azucarados y desde temprana edad es uno de los principales factores que afectan la salud dental de los niños.</h3>
<h3>A 86% de los menores evaluados se les añadía azúcar al biberón y se les daba alimentos como gelatinas y helados antes de cumplir los seis meses de edad.</h3>
<h3>Gudiño indicó que el análisis de casos reveló un riesgo 2,4 veces mayor de desarrollar caries en este grupo de infantes, en comparación con los que probaron alimentos azucarados más tarde.</h3>
<h3>Asimismo, se halló que los bebés con caries solían consumir confites más frecuentemente que cualquier otro dulce sólido.</h3>
<h3>La experta resaltó que el peligro que presentan los productos azucarados para la dentadura de los niños también incluye medicamentos especiales para ellos.</h3>
<h3>Se encontró que los niños con caries habían sufrido de enfermedades respiratorias y por ende consumido jarabes azucarados.</h3>
<h3>“Esta costumbre hace que la boca del niño se convierta en un ambiente propicio para la reproducción de bacterias, que luego van desgastando el esmalte de los dientes hasta ingresar y dañar la estructura interna”, dijo Sylvia Gudiño.</h3>
<h3>Lactancia materna</h3>
<h3>El análisis confirmó también hallazgos anteriores sobre la protección que brinda la leche materna a los infantes.</h3>
<h3>Un bebé sin historia de lactancia natural tiene 84% más de riesgo de adquirir caries en sus dientes respecto a aquellos que sí fueron amamantados.</h3>
<h3>Según Gudiño, esto se debe al efecto inmunológico de la leche materna, que estimula las defensas naturales del organismo del bebé para combatir las enfermedades.</h3>
<h3>Sin embargo, la experta explicó que la leche humana también contiene lactosa (azúcar), la cual alimenta las bacterias en la boca que dañan los dientes, si no se tiene una buena higiene.</h3>
<p><!-- ddfm1 --></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.pediatria24.com/pediatria/alimentacion/caries.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Lactancia materna: principios generales</title>
		<link>http://www.pediatria24.com/pediatria/alimentacion/lactancia-materna-principios-generales.html</link>
		<comments>http://www.pediatria24.com/pediatria/alimentacion/lactancia-materna-principios-generales.html#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 11 Oct 2008 11:35:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Redaccion</dc:creator>
				<category><![CDATA[Alimentación]]></category>
		<category><![CDATA[calostro]]></category>
		<category><![CDATA[lactancia]]></category>
		<category><![CDATA[Pediatra]]></category>
		<category><![CDATA[Pediatría]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.pediatria24.com/?p=321</guid>
		<description><![CDATA[En este artículo se presentan conceptos generales sobre la lactancia materna, junto a las ventajas que ofrece para la madre y su niño.

En el primer año de vida existen tres etapas de la alimentación, cuyos límites son imprecisos:
1) Período de lactancia: va desde el nacimiento hasta los cuatro a seis meses. Durante esta etapa el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3><a href="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/lactancia-materna2.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-837" title="lactancia-materna" src="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/lactancia-materna2-100x100.jpg" alt="" width="100" height="100" /></a>En este artículo se presentan conceptos generales sobre la lactancia materna, junto a las ventajas que ofrece para la madre y su niño.</h3>
<p><span id="more-321"></span></p>
<h3>En el primer año de vida existen tres etapas de la alimentación, cuyos límites son imprecisos:</h3>
<h3>1) Período de lactancia: va desde el nacimiento hasta los cuatro a seis meses. Durante esta etapa el organismo del niño es aún inmaduro y solamente tiene la capacidad para asimilar la leche materna, las fórmulas de leche maternizada y mucílagos (agua de arroz o cebada).</h3>
<h3>2) Período transicional: va desde los cuatro a seis meses hasta el año de edad. Durante esta etapa el organismo madura y está en capacidad de asimilar otros alimentos, aproximándose sus capacidades a las del adulto.</h3>
<h3>3) Período de adulto modificado: niños mayores de un año. En esta etapa las funciones biológicas alcanzan casi el grado de eficiencia del adulto y la maduración en el desarrollo psicomotor permite que el niño aprenda a comer por sí mismo.</h3>
<h3>Período de lactancia:</h3>
<h3>Amamantar es una práctica natural y simple pero, debido a factores sociales, se ha complicado. Durante muchos años, la mujer ha recibido estímulos para abandonar esta práctica, provenientes de muchos sitios: en su casa a través de la televisión y la radio, se le informa que la leche de vaca es pura y fresca e ideal para el crecimiento y desarrollo del niño, lo cual es falso. La rápida incorporación de la mujer a las fuentes de trabajo ha estimulado el uso de teteros y sustitutos lácteos. La falta de información sobre las ventajas de la lactancia materna y las formas de cumplirla, y los &#8220;sabios&#8221; consejos de familiares y amigos, han desestimado esta costumbre, que es propia de todas las especies de mamíferos, incluyendo la raza humana.</h3>
<h3>Amamantar constituye un deber de cada madre y un derecho que tiene cada recién nacido.</h3>
<h3>Fisiología de la lactancia</h3>
<h3>Las glándulas mamarias pueden imaginarse como un conjunto de &#8220;racimos de uvas&#8221;, correspondiendo las uvas a pequeños sacos donde se produce la leche a partir de sustancias nutritivas que llegan a través de la sangre. Estas &#8220;uvas&#8221; (alvéolos) están unidas a pequeños conductos (canalículos) que se van uniendo entre sí, formando un canal más ancho, que se encuentra dentro de la areola y que se adelgaza, terminando en el pezón.</h3>
<h3>La producción láctea comienza desde el embarazo, por eso es frecuente que salga un poco de leche durante la gestación. Cuando el bebé succiona el pezón, envía una señal a la glándula hipófisis materna, la cual va a producir varias hormonas, responsables de la producción de leche, de su salida por los pezones y de la contracción uterina.</h3>
<h3>El tamaño de los pechos no influye en la producción láctea, su tamaño depende de la acumulación de grasa y no del tejido glandular; aún con pechos pequeños se puede producir abundante cantidad de leche. Si los pezones son hundidos o pequeños, mejorarán con la succión que ejerza el bebé.</h3>
<h3>Para que la secreción láctea funcione correctamente son necesarios:</h3>
<h3>- Deseo de amamantar: la angustia o el temor pueden entorpecer la secreción láctea, por un mecanismo psicológico-neurológico-hormonal.</h3>
<h3>- Estímulo del pezón que proporciona el bebé al succionarlo.</h3>
<h3>Se deberá iniciar la lactancia tan pronto como el niño y su madre estén estables, porque el niño al nacer tiene un poderoso reflejo de succión que se debe aprovechar, ya que es el estímulo que la madre necesita para producir la leche. Mientras más tiempo se retarde su inicio, mayor tiempo se retardará la producción de la leche. En el transcurso de la lactancia materna la composición de la leche sufrirá una serie de variaciones, por lo que se pueden distinguir tres clases de leches:</h3>
<h3>1) Calostro: Los primeros tres o cuatro días se produce una leche viscosa y amarillenta con gran contenido de proteínas de fácil absorción y muy rica en vitaminas y sustancias bactericidas e inhibidoras de gérmenes, así como numerosos anticuerpos que protegerán al bebé contra infecciones. Además contiene factores que estimulan los mecanismos de coagulación sanguínea. Por su composición, irá acostumbrando al organismo del niño a sus procesos digestivos.</h3>
<h3>2) Leche de Transición: Después de la aparición del calostro, la leche materna se verá más blanca y espesa y su composición será más parecida a la leche madura; esta &#8220;subida de la leche&#8221;, que ocurre entre el tercer y séptimo día, puede ir acompañada de dolor mamario y un ligero aumento de la temperatura materna.</h3>
<h3>3) Leche madura: Es una secreción blanca que hace su aparición aproximadamente entre diez y treinta días después del parto y que contiene todos los nutrientes que el niño requiere para su crecimiento y desarrollo, además proporciona los anticuerpos y sustancias que protegerán al niño de las infecciones.</h3>
<h3>Cuanto más succione el bebé, más leche se producirá y mientras succiona un pecho, se está produciendo leche en el otro; además, el bebé se irá ejercitando.</h3>
<h3>Composición de la leche materna:</h3>
<h3>1) Proteínas: El contenido de proteínas de la leche materna es de los más bajos, en comparación a todos los mamíferos. Proporcionan el 15 % del valor calórico total. El 60 % de ellas son albúminas y lactoglobulinas (incluyendo anticuerpos) y el 40 % es cafeína.</h3>
<h3>2) Lípidos: Los lípidos de la leche materna proporcionan alrededor del 50 % del valor calórico total e intervienen como factor de saciedad durante el amamantamiento. Predominan los ácidos grasos insaturados como el oléico, linoléico y araquidónico, que son esenciales y cuya falta produce alteraciones cutáneas y del sistema nervioso.</h3>
<h3>3) Carbohidratos: Proporcionan alrededor del 35 % del valor calórico total. La lactosa es el azúcar principal de la leche materna y está formada por glucosa y galactosa, necesarias para la formación de cerebrósidos integrantes del sistema nervioso.</h3>
<h3>4) Otros: La leche materna contiene todas las vitaminas y minerales que requiere el recién nacido. La leche materna, desde el punto de vista bioquímico, es una solución que contiene: proteínas, lactosa, minerales y vitaminas hidrosolubles y es también una emulsión porque contiene grasas y vitaminas liposolubles.</h3>
<h3>Es el alimento ideal para el lactante porque, a diferencia de la leche de vaca, va modificando su composición, adaptándose a las necesidades del niño a lo largo de la lactancia.</h3>
<h3>Ventajas de la lactancia materna</h3>
<h3>Para la madre:</h3>
<h3>1) La lactancia tiene un leve efecto anticonceptivo, favoreciendo el espaciamiento de los nacimientos.</h3>
<h3>2) Ejerce un efecto protector contra la aparición de cáncer de mama y de cuello uterino; todo órgano que funciona normalmente tiene menor oportunidad de formar tumores.</h3>
<h3>3) Favorece la involución uterina es decir, el útero se contrae retornando a su tamaño anterior más rápidamente, previniéndose así las hemorragias uterinas postparto.</h3>
<h3>4) Favorece el retorno de las mamas a su tamaño anterior. La mujer que lacta a sus hijos recupera rápidamente su figura, conservando mejor su juventud.</h3>
<h3>5) La leche materna es fresca, se obtiene rápidamente y a temperatura apropiada, por lo que no se pierde tiempo como en la preparación de los teteros.</h3>
<h3>6) Su producción depende de la demanda: mientras más succione el bebé, más leche se producirá.</h3>
<h3>7) Favorece y estrecha la relación afectiva madre-hijo.</h3>
<h3>Para su bebé:</h3>
<h3>1) Proporciona las calorías necesarias para su crecimiento y desarrollo.</h3>
<h3>2) Contiene la cantidad, calidad y proporción ideal de proteínas, grasas, azúcares, vitaminas y minerales.</h3>
<h3>3) Se adapta a la madurez de su tracto gastrointestinal, por lo que se digiere y absorbe más fácilmente, de manera que disminuye la aparición de cólicos.</h3>
<h3>4) El calcio y el hierro se absorben y utilizan mejor.</h3>
<h3>5) Menor contenido de sales, por eso no sobrecarga el trabajo de sus riñones.</h3>
<h3>6) Se presenta a temperatura adecuada; la ebullición de la leche de vaca destruye algunas de las sustancias necesarias para el crecimiento del niño.</h3>
<h3>7) Es estéril, es decir, no está contaminada por gérmenes perjudiciales; al dar pecho directamente al niño, se evita la contaminación de la leche (que es un excelente medio de cultivo para microbios) lo cual puede suceder durante las manipulaciones necesarias para preparar la leche de vaca.</h3>
<h3>8 ) Proporciona protección contra enfermedades infecciosas, ya que contiene anticuerpos y otros factores defensivos contra bacterias, virus, hongos y parásitos; por eso, el niño amamantado sufre mucho menos de diarrea y tiene mayor resistencia ante las enfermedades respiratorias.</h3>
<h3>9) Menor frecuencia de enfermedades alérgicas como erupciones, asma ó rinitis.</h3>
<h3>10) Efecto protector en los niños con hipotiroidismo congénito (cretinismo, retardo mental).</h3>
<h3>11) En el futuro sufrirá menos de hipertensión arterial, diabetes, arteriosclerosis y obesidad.</h3>
<h3>12) El niño amamantado se chupa el dedo mucho menos, con lo que se evitan las deformaciones de la mandíbula y se previene la aparición de caries dentales.</h3>
<h3>13) Fortalece la relación madre-hijo, influyendo posteriormente en el desarrollo psíquico e incrementando los sentimientos de amor y seguridad. De esta manera ayuda a la formación de niños más estables y seguros emocionalmente.</h3>
<h3>Artículos relacionados:</h3>
<h3><a href="http://www.pediatria24.com/?p=426" target="_self">¿Cómo amamantar?</a></h3>
<p><!-- ddfm1 --></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.pediatria24.com/pediatria/alimentacion/lactancia-materna-principios-generales.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Cómo amamantar?</title>
		<link>http://www.pediatria24.com/pediatria/alimentacion/como-amamantar.html</link>
		<comments>http://www.pediatria24.com/pediatria/alimentacion/como-amamantar.html#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 11 Oct 2008 11:30:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Redaccion</dc:creator>
				<category><![CDATA[Alimentación]]></category>
		<category><![CDATA[buches]]></category>
		<category><![CDATA[gases]]></category>
		<category><![CDATA[lactancia materna]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.pediatria24.com/?p=426</guid>
		<description><![CDATA[En este artículo ofrecemos algunos consejos que pueden contribuír a lograr un fácil inicio y mantenimiento de la lactancia materna.

- Antes de amamantar deberá lavarse las manos con agua y jabón y secarlas bien.
- Limpie los pezones con una gasa estéril, humedecida en suero fisiológico o agua hervida.
- No utilice alcohol, jabón u otros productos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3><a href="http://Ninguno"></a><a href="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/lactancia-materna1.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-835" title="lactancia-materna" src="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/lactancia-materna1-100x100.jpg" alt="" width="100" height="100" /></a>En este artículo ofrecemos algunos consejos que pueden contribuír a lograr un fácil inicio y mantenimiento de la lactancia materna.</h3>
<h3><span id="more-426"></span><br />
- Antes de amamantar deberá lavarse las manos con agua y jabón y secarlas bien.</h3>
<h3>- Limpie los pezones con una gasa estéril, humedecida en suero fisiológico o agua hervida.</h3>
<h3>- No utilice alcohol, jabón u otros productos químicos, ya que resecan y agrietan los pezones.</h3>
<h3>Horario:</h3>
<h3>- Alimente al bebé cada vez que tenga hambre. El intervalo entre comidas es variable, los bebés no se alimentan según el reloj y pueden comer cada dos, tres o cuatro horas, sin aceptar un horario rígido preestablecido. Cada bebé pedirá su próxima comida una vez que haya terminado la digestión de la comida anterior. La leche materna se digiere más fácil y rápidamente, por lo que la digestión tarda menos y pedirá alimento más rápidamente. Con la leche de vaca la digestión se retarda y el niño tiene la sensación de estómago lleno, por lo que el intervalo entre comidas se alarga, dando la falsa impresión de que se alimenta mejor. Cuanto mayor sea la frecuencia con que el niño coma, más leche producirá la madre.</h3>
<h3>Lugar:</h3>
<h3>- Elija el lugar más apacible y confortable de su casa para amamantar. La tranquilidad es necesaria para que se establezca una buena producción de leche. El nerviosismo o angustia dificultan la naturalidad del acto de amamantar.</h3>
<h3>Posición:</h3>
<h3>- Colóquese en una posición en la que se sienta confortable. Puede ser sentada en silla o mecedora o acostada. Lo importante es que se sienta cómoda, para que no sufra dolores de cabeza, cuello o espalda. Una almohada detrás de la espalda y otra bajo el bebé pueden ayudar.</h3>
<h3>Inicio:</h3>
<h3>- El niño deberá estar despierto y con hambre.</h3>
<h3>- Tome el pecho entre sus dedos y estimule la mejilla del bebé con el pezón, de manera que gire su boca en esa dirección, evitando introducir el pezón a la fuerza, pues el niño se alejará.</h3>
<h3>- Procure que tome la areola en su boca, para que no &#8220;mastique&#8221; el pezón y lo dañe.</h3>
<h3>- Mantenga los dedos índice y medio empujando el pecho hacia atrás, para que su nariz quede libre y pueda respirar tranquilamente.</h3>
<h3>- Comience a lactarlo por el último pecho que recibió en la comida anterior, por ejemplo: si comenzó a comer por el pecho izquierdo y terminó por el derecho, la próxima comida se inicia por el pecho derecho. Esto es aconsejable porque al llegar al segundo pecho tiene menos hambre y pudiera no vaciarlo completamente; así existirá un equilibrio en la producción de leche, evitándose su acumulación.</h3>
<h3>- Trate que el niño vacíe completamente un pecho antes de ofrecerle el segundo.</h3>
<h3>- Cuando la areola está distendida, plana o endurecida y el niño no logra succionar con facilidad, es aconsejable vaciar un poco el pecho con un tiraleche, para así modificar su forma.</h3>
<h3>Duración de las comidas:</h3>
<h3>- El primer día serán suficientes cinco a siete minutos en cada pecho.</h3>
<h3>- Los días siguientes aumente progresivamente el tiempo de lactancia.</h3>
<h3>- Caso que el bebé detenga la succión para descansar o se duerma enseguida, habrá que &#8220;recordarle&#8221; comer</h3>
<h3>- Para interrumpir la succión sin que muerda el pezón, coloque un dedo sobre el ángulo de su boca y presione suavemente para que penetre aire y se elimine el vacío generado.</h3>
<h3>A medida que la producción láctea aumenta, las comidas se pueden extender hasta que el pecho se vacíe. Será el bebé quien determine cuanto tiempo requiere y a medida que crezca, su succión será más enérgica, con lo que vaciará el pecho en menos tiempo. En general, los bebés sanos vacían cada pecho en menos de quince minutos, por lo que sería conveniente que cada comida durara hasta treinta minutos.</h3>
<h3>Gases</h3>
<h3>- Extraiga los gases cargándolo en posición vertical y golpeando suavemente su espalda.<br />
Después de dar un pecho y antes de ofrecerle el otro, deberá vaciar los &#8220;gases&#8221;. Esto es importante porque al eliminar de su estómago el aire que ingirió durante su alimentación, se sentirá más confortable y aumentará la capacidad gástrica para recibir más leche. En general, el bebé amamantado sufre menos con los gases que el niño alimentado con tetero, pues ingiere menos aire.</h3>
<h3>Frecuentemente, el niño presenta regurgitación de un poco de leche (buches) por la boca o por sus fosas nasales cuando elimina los gases, lo cual es completamente normal. Ocasionalmente no habrá eliminación de gases después de comer, debido a que no existe aire en el estómago; en todo caso al terminar de alimentarlo se le acostará siempre boca arriba o de lado, nunca boca-abajo.</h3>
<h3>Agua:</h3>
<h3>El niño amamantado no necesita recibir otros líquidos, pues la leche materna aporta suficiente agua para satisfacer sus necesidades. En los días calurosos o en los casos en que presente fiebre, diarrea u otras enfermedades, se le puedes ofrecer una o dos onzas de agua previamente hervida.</h3>
<h3>Cuidados de los pechos:</h3>
<h3>- Evite lavar los pechos con jabón, ya que reseca la piel facilitando la aparición de grietas.</h3>
<h3>- Lávelos solamente con agua tibia y después séquelos suavemente con una toalla, de manera de no desprender la fina piel que los recubre (epitelio).</h3>
<h3>- También se pueden secar manteniéndolos al aire libre o con un secador de pelo.</h3>
<h3>- Después que estén secos aplique cualquier crema lubricante, como vaselina, glicerina o crema de cacao.</h3>
<h3>Sostenes:</h3>
<h3>- Utilice sostenes adecuados, para evitar la flacidez de la piel y de los músculos pectorales.</h3>
<h3>- Puede colocar protectores desechables de algodón dentro de los sostenes para absorber los residuos de leche, cambiándolos con frecuencia. Si se adhieren al pezón bastará con humedecerlos antes de retirarlos.</h3>
<h3>- Se recomienda utilizar los recolectores de leche materna que se colocan dentro de los sostenes.</h3>
<h3>Este sistema permite almacenar la leche para ser suministrada posteriormente al niño, caso que falle la lactancia materna o tenga que reincorporarse a su trabajo. La leche materna puede mantenerse en la nevera hasta 24 horas. También puede mantenerla en el congelador, hasta 15 días. Recójala en las bolsitas plásticas de los teteros desechables e identifíquelas con un marcador. Cuando las vaya a utilizar, caliéntelas al &#8220;baño de María&#8221;.</h3>
<p><!-- ddfm1 --></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.pediatria24.com/pediatria/alimentacion/como-amamantar.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Intolerancia a la Lactosa</title>
		<link>http://www.pediatria24.com/pediatria/alimentacion/intolerancia-a-la-lactosa.html</link>
		<comments>http://www.pediatria24.com/pediatria/alimentacion/intolerancia-a-la-lactosa.html#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 11 Oct 2008 11:29:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Redaccion</dc:creator>
				<category><![CDATA[Alimentación]]></category>
		<category><![CDATA[Gastrointestinales]]></category>
		<category><![CDATA[diarrea]]></category>
		<category><![CDATA[disacaridasas]]></category>
		<category><![CDATA[disacaridos]]></category>
		<category><![CDATA[distención abdominal]]></category>
		<category><![CDATA[evacuaciones explosivas]]></category>
		<category><![CDATA[gases]]></category>
		<category><![CDATA[lactasa]]></category>
		<category><![CDATA[lactosa]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.pediatria24.com/?p=799</guid>
		<description><![CDATA[Se trata de un cuadro patológico usualmente secundario a una lesión intestinal, que cursa con una deficiencia de enzimas intestinales y se caracteriza por evacuaciones diarreicas explosivas, distención abdominal y gases, que aparecen luego de la alimentación con leche.

La lactasa es la enzima que desdobla a la lactosa (el azúcar de la leche). Se localiza [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3><a href="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/diarrea2.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-800" title="diarrea" src="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/diarrea2-100x100.jpg" alt="" width="100" height="100" /></a>Se trata de un cuadro patológico usualmente secundario a una lesión intestinal, que cursa con una deficiencia de enzimas intestinales y se caracteriza por evacuaciones diarreicas explosivas, distención abdominal y gases, que aparecen luego de la alimentación con leche.</h3>
<p><span id="more-799"></span></p>
<h3>La lactasa es la enzima que desdobla a la lactosa (el azúcar de la leche). Se localiza en el borde en cepillo del intestino, y aparece en el último trimestre del embarazo. Alcanza su actividad normal hasta las 40 semanas de gestación. Por lo tanto se puede asumir que los niños pretérmino tendrán un riesgo mayor de padecer de intolerancia a la lactosa.</h3>
<h3>Diversos estudios han mostrado que en este grupo de niños la actividad de la lactosa es inferior; sin embargo, no se manifiesta clínicamente una intolerancia ya que parece ser más activa la lactasa que en otras edades. A pesar de esto, si el recién nacido, además de ser prematuro, sufre de problemas intestinales como diarrea, o extraintestinales como hipoxia, insuficiencia respiratoria o enfermedades sistémicas graves, la incidencia de la intolerancia se hace manifiesta e inclusive puede ser un factor de desequilibrio metabólico importante.</h3>
<h3>Por otro lado, la lactasa es la enzima más superficial y tiene menor actividad que las otras (maltasa y sacarasa), por lo tanto, cualquier proceso patológico que sufra el intestino afectará la concentración de esta enzima.</h3>
<h3>El daño más frecuente que produce una alteración en la acción de la lactasa es la diarrea, sobre todo aquellas diarreas consideradas como de alto gasto, que son aquellas que tienen una pérdida de líquido mayor a 10 ml/Kg. por hora; en estos casos entre 48 y 70% padecen de intolerancia a la lactosa.</h3>
<h3>La intolerancia a carbohidratos adquirida con más frecuencia en los niños es a la lactosa, carbohidrato contenido en la leche, que es el alimento principal de los lactantes. Es por lo tanto importante mencionar cuales son las alteraciones que se producen en el intestino cuando este azúcar no es absorbido adecuadamente.</h3>
<h3>En el momento en que la lactosa no puede ser digerida en la primera porción del intestino delgado este azúcar, compuesto por glucosa y galactosa, queda libre, produce una carga osmolar aumentada dentro del lumen intestinal, lo que obliga a que el propio intestino secrete agua para tratar de compensar este aumento osmolar, por lo que se acumulan grandes cantidades de líquidos y electrolitos en el lumen intestinal; además, durante ese mismo tiempo las sales biliares que se excretan para la digestión de las grasas son alteradas y disminuyen su solubilidad, lo cual trae como consecuencia mala absorción de las grasas mientras este proceso continúe.</h3>
<h3>Cuando la lactosa no digerida alcanza el colon, las bacterias localizadas en esta zona la consumen, produciendo también grandes cantidades de gas que distienden la pared abdominal. En este mismo orden de ideas la lactosa no absorbida es metabolizada por las bacterias colónicas, produciendo ácidos grasos de cadena corta, CO2 y metano. En edades tempranas de la vida como en el recién nacido, los ácidos grasos de cadena corta son absorbidos por el intestino, agravando en ocasiones una acidosis metabólica presente o contribuyendo a que esta este presente. Así mismo, la presencia de ácidos orgánicos presentes en la evacuación, lesionan la piel alrededor del ano.</h3>
<h3>MANIFESTACIONES CLINICAS</h3>
<h3>Las manifestaciones clínicas están directamente relacionadas con la presencia de azúcares no digeridos en el lumen intestinal, así como con el tiempo que ha transcurrido desde la ingesta de la lactosa. Por lo tanto, las primeras manifestaciones clínicas se presentan alrededor de las primeras 2 horas después de la ingesta de la leche o producto que contenga lactosa, ya que es el tiempo calculado que tardan los azúcares en llegar al colon. Sin embargo, durante su paso por el intestino delgado pueden empezar a dar sintomatología durante los primeros 30 minutos después de la ingesta, por lo que la diarrea será el último de los síntomas que se presenta.</h3>
<h3>La edad en la que más frecuentemente se presenta el cuadro clínico, es en el lactante menor, como complicación de un cuadro diarreico agudo. En estos niños es característico que media hora después de ingerir la leche, muestren inquietud que pronto se acompañará de distensión abdominal moderada. Una vez establecida esta etapa, iniciará con llanto continuo, que en clínica se traduce como cólico.</h3>
<h3>A la exploración, en este momento se encuentra, además de la distensión abdominal que es evidente, un abdomen duro, con aire y líquido en su interior, se escuchan borborigmos y la peristalsis aumentada.</h3>
<h3>Pasadas aproximadamente 2 horas de que el niño tomó la leche se inicia el cuadro diarreico, que está caracterizado por evacuaciones líquidas que se acompañan de una gran cantidad de gas y de ahí la característica denominación de explosivas. Posteriormente, en el transcurso de las siguientes horas, se agrega eritema perianal que en la medida en que no se corrija el cuadro llegará a cursar con lesiones dérmicas más profundas, como ulceraciones perianales. Es importante reconocer este cuadro clínico ya que además de llevar a los niños a deshidratación, que sería la complicación más grave, produce otros efectos. En el recién nacido puede agravar la acidosis metabólica que se presenta cuando un niño de esta edad tiene diarrea.</h3>
<h3>En el lactante se produce mala absorción de grasas y proteínas mientras el cuadro esté presente y por ende pone en riesgo se estado de nutrición.</h3>
<h3>En ocasiones el cuadro clínico se confunde con otra entidad que es menos frecuente que la que estamos tratando; éste se refiere a la alergia a la proteína de la leche. En este último cuadro no se presente distensión abdominal, la diarrea no es explosiva y usualmente se acompaña de rasgos de sangre, existe vómito y palidez.</h3>
<h3>DIAGNOSTICO<br />
Además de las manifestaciones clínicas que suelen ser características, los exámenes de laboratorio nos orientan en forma clara al diagnóstico de intolerancia a la lactosa.</h3>
<h3>El examen más útil, es sin duda la cuantificación de sustancias reductoras en las evacuaciones. Este examen es muy sencillo aunque comúnmente se cometen errores que confunden a quien los realiza. En las siguientes líneas trataremos de explicar el procedimiento.</h3>
<h3>La primera condición para hacerlo es que el paciente tenga diarrea, por consiguiente deberá de usarse sólo la parte líquida de las evacuaciones, ya que si se usa la parte sólida los resultados serán siempre negativos.</h3>
<h3>Una vez que se tiene la parte líquida deberá ponerse en un tubo de ensaye una parte de evacuación líquida con dos partes de agua simple, se agita y de esa mezcla deberán tomarse 15 gotas y ponerlas en otro tubo de ensayo limpio, a continuación se agrega la pastilla de clinitest, se espera a que termine la ebullición y se compara el color resultante de la reacción con los colores que tiene el instructivo; de esta manera podremos saber la positividad o no de las sustancias reductoras.</h3>
<h3>La interpretación está relacionada con la cantidad de azúcares presentes en las evacuaciones; es así como la presencia de trazas y hasta de + (1/2%) serán consideradas como normales. Más aún si el niño está tomando seno materno.</h3>
<h3>Es obvio que ++ (%), +++ (1%) o ++++(2%) serán todos los casos considerados como patológicos.</h3>
<h3>La prueba debe hacerse en evacuación recién emitida, ya que entre más minutos pasen las bacterias existentes en ella consumirán los azúcares y la cantidad que se encuentre puede ser menor o negativa. Por lo tanto, es poco práctico mandar a hacer la prueba a un laboratorio, a menos que se especifique lo que se quiere.</h3>
<h3>Por otro lado, en ocasiones se buscan sustancias reductoras con las tiras reactivas que se usan para medir glucosa en orina; pueden ser útiles, pero sólo medirán la cantidad de glucosa presente en las evacuaciones y quedará fuera el otro azúcar que compone a la lactosa que es la galactosa, por lo que los resultados son poco confiables.</h3>
<h3>Existen otras pruebas que también ayudan en el diagnóstico, como el hidrógeno espirado, la medición de carbono marcado expulsado en espiración, cromatografía en fase líquida de las evacuaciones, etcétera.</h3>
<h3>Estas pruebas se usan en estudios experimentales, sin embargo, no superan la veracidad que para medir intolerancia a azúcares tiene la prueba de clinitest.</h3>
<h3>TRATAMIENTO</h3>
<h3>El tratamiento consiste en quitar la lactosa de la alimentación del niño. Es importante hacer notar que en el momento existen fórmulas hechas ex profeso para los lactantes, que han sustituido la lactosa por otro tipo de azúcares que no producen la sintomatología antes descrita, ya que estos se digieren bien por el intestino de niños en el periodo del recién nacido.</h3>
<h3>Existen diferentes productos en el mercado que difieren en ocasiones en la concentración y tipo de proteínas, sin embargo todos ellos son útiles en este cuadro patológico. Existe otra opción si el niño además de padecer de intolerancia a la lactancia sufre de alergia a la proteína de la leche de vaca, en este caso deberán usar formulas hechas de proteína aislada de la soya que no contienen lactosa.</h3>
<h3>Una vez que se suprimió la lactosa de la alimentación, el cuadro diarreico mejora rápidamente y el niño podrá reiniciar su alimentación normal lo antes posible. Hay que recordar que un niño que tiene diarrea, sea por la causa que fuere, necesita 15% de calorías mas que las que debería de recibir diariamente durante los siguientes 15 días, para no correr el riesgo de desnutrición durante este periodo.</h3>
<h3>Una pregunta que continuamente hacen las mamás es cuanto tiempo debe permanecer el niño recibiendo las formulas libres de lactosa; debemos de recordar que la concentración le lactasa en el borde en cepillo del intestino se recupera aproximadamente 10 a 15 días después de que el cuadro diarreico desapareció. Por lo tanto, deberá mantener este tipo de formula por un mínimo de 15 días.</h3>
<h3>Fuente: Dr. Ramiro Villarreal Gzz<br />
http://www.dr-ramiro-pediatra.com</h3>
<p><!-- ddfm1 --></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.pediatria24.com/pediatria/alimentacion/intolerancia-a-la-lactosa.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>8</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Introducción de nuevos alimentos</title>
		<link>http://www.pediatria24.com/pediatria/alimentacion/introduccion-de-nuevos-alimentos.html</link>
		<comments>http://www.pediatria24.com/pediatria/alimentacion/introduccion-de-nuevos-alimentos.html#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 11 Oct 2008 11:28:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Redaccion</dc:creator>
				<category><![CDATA[Alimentación]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.pediatria24.com/?p=418</guid>
		<description><![CDATA[La razón principal para introducir alimentos sólidos es nutricional. 
La leche materna satisface adecuadamente los requerimientos del niño hasta los 4-6 meses de vida, pero después de este período se requerirían enormes volúmenes de leche materna para cubrir las necesidades del niño y, de hecho, se logra poca ganancia ponderal e inadecuado crecimiento cuando se [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3><a href="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/alimentacion1.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-842" title="alimentacion" src="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/alimentacion1-100x100.jpg" alt="" width="100" height="100" /></a>La razón principal para introducir alimentos sólidos es nutricional. <span id="more-418"></span></h3>
<h3>La leche materna satisface adecuadamente los requerimientos del niño hasta los 4-6 meses de vida, pero después de este período se requerirían enormes volúmenes de leche materna para cubrir las necesidades del niño y, de hecho, se logra poca ganancia ponderal e inadecuado crecimiento cuando se utiliza la lactancia materna exclusiva por períodos demasiado prolongados.</h3>
<h3>De allí que la introducción de otros alimentos se hace necesaria al llegar a los 6 meses, en especial con respecto a cubrir las necesidades de energía, minerales, oligoelementos y vitaminas. Además, al introducir otros alimentos en la dieta se estimulan los procesos de masticación y deglución.</h3>
<h3>Las nuevas comidas pueden ser rechazadas inicialmente debido a que son desconocidas, sin embargo, la mayoría de los niños toleran bien casi todos los alimentos.</h3>
<h3>Algunos demuestran diversos grados de intolerancia o alergia a ciertas comidas. Cada nuevo alimento constituye un reto alergénico y los alimentos que más frecuentemente tienden a producir alergias son: cítricos, fresas, piña, huevo, tomate, cebolla, ajo, nueces, maní, chocolate, pescados y mariscos, cochino y sus derivados.</h3>
<h3>Consejos:</h3>
<h3>-No inicie otros alimentos antes de los 3-4 meses de edad, debido a inmadurez fisiológica y bioquímica. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-Cuando el bebé ya no quede satisfecho con la leche materna o fórmulas o cuando el intervalo entre las comidas se haga demasiado corto, podrá ofrecerle otros alimentos. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-La ingesta diaria de leche no debería ser inferior a medio litro, a fin de suministrar el calcio suficiente para un crecimiento esquelético adecuado. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-A partir de los seis meses puede ofrecerle leches de transición y casi cualquier alimento, pero postergue aquellos que pudieran desencadenar alergias.</h3>
<h3>Orden de introducción:</h3>
<h3>-Introduzca los nuevos alimentos en forma progresiva, uno a la vez, separados cada tres o cuatro días. Esto permitirá observar su tolerancia y permitirá al niño familiarizarse con cada nuevo sabor y consistencia . <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-Al comenzar utilice la cucharilla, así se acostumbra de una vez al uso de los cubiertos. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-Puede iniciar el primer alimento distinto a la leche a los cuatro meses de edad. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-Cuando el niño llegue a los 8 kilos de peso, aunque no haya cumplido los 4 meses de edad, se hace necesaria la introducción de cereales precocidos simples, en forma de papillas. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-Comience con cereal precocido de arroz, que es el más fácil de tolerar. Para prepararlo, simplemente agregue una o dos cucharaditas del cereal en cada tetero de leche. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-También puede ofrecerle dos a cuatro onzas de papillas, agregando una cucharadita del cereal por cada onza de leche. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-Inicie los vegetales amarillos tales como apio, auyama o zanahorias, en forma de purés. Cocínelos previamente sin agregarles sal ni azúcar y luego conviértalos en puré, con un tenedor. Cuatro onzas de puré entre el tercer y cuarto tetero de leche serán suficientes. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-Evite licuar los alimentos, solamente tritúrelos, para que el niño se acostumbre a masticar e ingerir alimentos de consistencia semi-sólida. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-Puede ofrecerle también compotas comerciales con lo que se ahorra tiempo. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-Ofrézcale los vegetales antes que las frutas, caso contrario preferirá el sabor dulce y rechazará los vegetales. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-Postergue la introducción de los vegetales verdes hasta después de los seis meses, ya que pueden ocasionar fermentación, gases y dolor abdominal. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-Inicie las frutas en forma de jugos preparados en casa y también en forma de purés. Ofrézcale cuatro onzas entre el primer y segundo tetero de leche. No les añada azúcar ni miel para endulzarlos. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-Es importante lavar muy bien las frutas o verduras previamente, para evitar que el bebé se contamine con bacterias o parásitos intestinales. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-Las sopas se preparan con un solo tubérculo, de aquellos que ya el bebé probó anteriormente, en forma de cremas o licuadas.<br />
Posteriormente se pueden preparar con varios. Ofrézcale cuatro onzas de sopa entre el segundo y tercer tetero de leche. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-Las frutas cítricas, huevos y miel deberán iniciarse después de los 6 meses de edad, ya que son alergénicos <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-Procure que la administración de jugos, purés o sopas no produzcan una disminución importante en la ingesta de leche, ya que el bebé perderá peso. Por lo tanto, no sustituya un tetero de leche por uno de jugo, puré o sopa. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-A partir del séptimo mes puede iniciar las carnes, comenzando con las blancas, los derivados lácteos y pastas finas. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-Prepare las carnes en sopa licuada o añadiéndolas molidas o picadas al puré de vegetales. La costumbre de ofrecer al niño un pedazo de carne para que la chupe, no tiene gran valor nutricional, pero es una buena forma para que el niño se familiarice con ella y rápidamente comienzan a desmenuzarla con los dientes y terminan por consumirla completamente. Con las pastas modificamos la consistencia, siendo el primer alimento semi-sólido salado. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-En el noveno mes se introducen los granos licuados en la sopa o en puré. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-En el décimo mes se pueden introducir nuevos alimentos como: corazón de la arepa, galletas de soda, modificando aún más la consistencia de su alimentación. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-Postergue la leche completa hasta que el niño haya cumplido el año de edad, debido a su inmadurez y a que puede producir sangramiento microscópico intestinal. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-Puede utilizar la leche completa esterilizada de larga duración, que nutricionalmente es idéntica a la leche en polvo y le ahorrará tiempo en su preparación, ya que no es necesario esterilizarla. Si lo prefiere, puede utilizar leche en polvo. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-Evite darle teteros con alimentos dulces, que favorecen el desarrollo de caries dentales. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>-Si le ofrece dulces, restrinja su uso y déselos solamente después de las comidas como postres, pero no como un premio por haber comido.</h3>
<h3>Se deberán proporcionar alimentos tales como: leche, carne y huevos.<br />
Estos alimentos son ricas fuentes de proteínas y calcio, que son sustancias necesarias para el crecimiento y desarrollo adecuado del niño. También son indispensables en su alimentación aquellos alimentos que son importante fuente de energía como: granos, cereales y tubérculos, que permiten cubrir el gasto de calorías ocasionado por su actividad física. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>Además debe consumir hortalizas y frutas, que le proporcionan vitaminas, minerales y fibras que contribuyen al buen funcionamiento del organismo. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>Las grasas y azúcares, tales como mantequilla, margarina, aceite, miel, papelón o melaza, podrán consumirse en cantidades moderadas. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>Es necesario destacar que la alimentación debe ser preparada higiénicamente, en forma sencilla, balanceada y variada, incluyendo diferentes alimentos de cada grupo (cereales, proteínas, hortalizas y frutas). <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>El primer año de vida es el período en el que se deben inculcar hábitos alimentarios. En la formación de hábitos alimentarios es necesario el ejemplo de los padres. Sería imposible enseñar a comer a un niño lo que es rechazado por sus padres. En este sentido es recomendable incorporar al niño a la mesa familiar lo más pronto posible.</h3>
<h3>No utilice los alimentos como recompensas o castigos. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>- No preceda su alimentación con mimos y juegos exagerados. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>- No lo obligue a ingerir alimentos contra su voluntad. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>- Sea paciente a la hora de comer. En este momento está desarrollando la coordinación muscular necesaria para el manejo de los cubiertos.<br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>- No le ofrezca juguetes cuando esté comiendo, esto lo confundirá, pensará que es hora de jugar y no de comer e intentará jugar también con la comida. <br style="mso-special-character: line-break;" /><br style="mso-special-character: line-break;" /></h3>
<h3>Por último, la mejor manera de evaluar la nutrición de su niño, es observar su crecimiento en peso y talla.</h3>
<p><!-- ddfm1 --></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.pediatria24.com/pediatria/alimentacion/introduccion-de-nuevos-alimentos.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>6</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Seis errores en la alimentación infantil</title>
		<link>http://www.pediatria24.com/pediatria/alimentacion/seis-errores-en-la-alimentacion-infantil.html</link>
		<comments>http://www.pediatria24.com/pediatria/alimentacion/seis-errores-en-la-alimentacion-infantil.html#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 11 Oct 2008 11:26:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Redaccion</dc:creator>
				<category><![CDATA[Alimentación]]></category>
		<category><![CDATA[alimentarse]]></category>
		<category><![CDATA[comer]]></category>
		<category><![CDATA[rechaza]]></category>
		<category><![CDATA[rehúsa]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.pediatria24.com/?p=504</guid>
		<description><![CDATA[El deber de los padres es &#8220;servir una cierta variedad de alimentos saludables y dar a conocer el mundo de los alimentos a los niños&#8221;.

Es comprensible que, por seguridad, los padres suelen expulsar a los niños de la cocina, donde pueden quemarse o cortarse. No obstante, diversos estudios demuestran que involucrar a los niños en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3><a href="http://Ninguno"></a><a href="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/rehusa-alimentarse.jpg"></a><a href="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/rehusa-alimentarse1.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-795" title="rehusa-alimentarse" src="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/rehusa-alimentarse1-100x100.jpg" alt="" width="100" height="100" /></a>El deber de los padres es &#8220;servir una cierta variedad de alimentos saludables y dar a conocer el mundo de los alimentos a los niños&#8221;.</h3>
<p><span id="more-504"></span></p>
<h3>Es comprensible que, por seguridad, los padres suelen expulsar a los niños de la cocina, donde pueden quemarse o cortarse. No obstante, diversos estudios demuestran que involucrar a los niños en el proceso de preparación de la comida facilita que estén dispuestos a probar cosas nuevas.</h3>
<h3>Investigadores de la Universidad de Columbia (Nueva York) han mostrado que cocinar con un niño tiene efectos beneficiosos sobre sus hábitos alimenticios. En un trabajo de investigación, cerca de 600 críos de edad preescolar tomaron parte en la elaboración de un registro alimentario que se llevó a cabo con el objetivo de hacerles comer más verdura y harinas integrales. Algunos de ellos recibieron formación sobre alimentación sana, y participaron en talleres de cocina. Los científicos observaron que los niños que elaboraban su propia comida se inclinaban con mayor facilidad por los alimentos sanos que se intentaba promocionar que aquellos que no sabían nada sobre su elaboración.</h3>
<h3>Exigirles que coman al menos un bocado de todo lo que se les presenta en la mesa puede ser contraproducente. Los estudios demuestran que los niños sienten rechazo cuando se les obliga a comer ciertos alimentos, incluso cuando no se emplean amenazas sino premios. En un estudio de la Universidad de Pennsylvania se demuestra que no les gustan los alimentos que se les imponen. El sistema de &#8220;si te comes esto puedes ver la tele un rato&#8221; no funciona. Lo correcto -plantean- es presentar la comida y animar a probarla, pero no quejarse si no lo hacen.</h3>
<h3>Esconder las &#8216;chuches&#8217; en una estantería alta también se ha demostrado que les hace desearlas con mayor ansiedad. La comida prohibida les atrae especialmente. ¿Qué hacer en lugar de eso? No tenga en casa alimentos que no apruebe, inclínese por los tentempiés saludables y permita a los niños acceder sin problemas a la comida que hay en los armarios.</h3>
<h3>Por otro lado, ponerse a régimen delante de los niños tampoco es buena idea. Las preferencias de los hijos son muy similares a las de los padres. Se ha visto que los pequeños (sobre todo las niñas) comen peor cuando a sus madres no les gusta la verdura. Un  estudio concreto observó que para niñas de cinco años cuyas madres estaban a dieta, estar a régimen incluye comer batidos de chocolate (cuando las madres toman sustitutivos hipocalóricos de las comidas).</h3>
<h3>Otro problema es la presentación. Los padres que tienen la costumbre de contar calorías suelen servir insípidos platos de verduras hervidas. Los nutricionistas indican que no debe tenerse miedo a echar salsas a estos alimentos, lo que mejora significativamente su apariencia y sabor para los niños.</h3>
<h3>También es relativamente frecuente darse por vencido y pensar que el niño nunca comerá ciertas cosas. Aunque sea cierto en el presente, las preferencias pueden cambiar con el tiempo. Seguir ofreciendo estos alimentos y platos equilibrados puede dar buenos resultados en el futuro. A veces es necesario llevar a cabo hasta diez intentos antes de que algo nuevo tenga éxito.</h3>
<h3>Artículos relacionados:</h3>
<h3><span style="font-size: 12.5pt; mso-bidi-font-family: Tahoma; mso-font-kerning: 18.0pt;"><a href="http://www.pediatria24.com/?p=421" target="_self"><span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;" lang="ES-TRAD">¿ Porqué mi niño no quiere comer?</span></a></span></h3>
<p><!-- ddfm1 --></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.pediatria24.com/pediatria/alimentacion/seis-errores-en-la-alimentacion-infantil.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>10</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El riesgo cardiovascular es detectable a partir de los 3 años</title>
		<link>http://www.pediatria24.com/pediatria24/el-riesgo-cardiovascular-es-detectable-a-partir-de-los-3-anos.html</link>
		<comments>http://www.pediatria24.com/pediatria24/el-riesgo-cardiovascular-es-detectable-a-partir-de-los-3-anos.html#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 06 Oct 2008 19:44:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Redaccion</dc:creator>
				<category><![CDATA[Alimentación]]></category>
		<category><![CDATA[Cardiovasculares]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[cardiovascular]]></category>
		<category><![CDATA[colesterol]]></category>
		<category><![CDATA[dieta]]></category>
		<category><![CDATA[ejercicio]]></category>
		<category><![CDATA[obesidad]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.pediatria24.com/?p=686</guid>
		<description><![CDATA[
Cada vez es más común que se detecten estrías grasas en la arteria aorta en niños de 3 a 5 años, que es la primera manifestación de daño cardiovascular.

Las enfermedades cardiovasculares acechan al 80% de la población que vive vulnerable ante los diversos factores de riesgo (modificables y no modificables) y por la falta de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/logopediatria241.jpg"></a></p>
<h3><a href="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/obesidad-infantil.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-687" title="obesidad-infantil" src="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/obesidad-infantil-100x100.jpg" alt="" width="100" height="100" /></a>Cada vez es más común que se detecten estrías grasas en la arteria aorta en niños de 3 a 5 años, que es la primera manifestación de daño cardiovascular.</h3>
<h3><span id="more-686"></span></h3>
<h3>Las enfermedades cardiovasculares acechan al 80% de la población que vive vulnerable ante los diversos factores de riesgo (modificables y no modificables) y por la falta de cultura que hay en nuestro país, para prevenir patologías, las personas no evitan ser víctimas.</h3>
<h3>El doctor Carlos Basanta, Magíster en Salud Pública, afirmó que el riesgo cardiovascular es detectable a partir de los 3 años de edad, cuando comienzan a aparecer estrías grasas en la arteria aorta y empiezan a causar daños que tienden a ser irreversibles durante toda la vida, hasta la adultez.</h3>
<h3>Generalmente, estos problemas de salud tienen sus inicios en la infancia y es en niños que provienen de familias con historias de enfermedades cardíacas prematuras o de padres hipercolesterolémicos.<br />
Sabiendo el riesgo hereditario que han adquirido sus hijos, estas familias deberían entrar a jugar un papel importante en la prevención de enfermedades cardiovasculares de sus descendientes, añadió el doctor Basanta.</h3>
<h3>Es tarea de la casa que los padres, sin someter a dietas a sus niños o adolescentes que se encuentran en plena etapa de crecimiento, les enseñen a comer sano y balanceado y a mantenerse en movimiento con ejercicios aeróbicos, dando ellos mismos el ejemplo.</h3>
<h3>En las consultas pediátricas, aunó, los médicos los deben someter a pruebas para supervisar cómo se encuentran sus niveles de colesterol y evitar que continúen afectándoles.</h3>
<h3>También es importante, destacó el doctor Basanta, que mantengan a sus niños y adolescentes alejados de malos hábitos (que se convierten en terribles vicios) como los son el alcohol y el tabaquismo.</h3>
<h3>El sedentarismo es otro riesgo fatal. Esto junto a una mala alimentación conlleva a los niños a convertirse en obesos, continúan siéndolo en la adolescencia y en la adultez, y la obesidad los pone en riesgo de enfermedades igual de peligrosas, como la diabetes mellitus y la hipertensión arterial.<br />
En años anteriores los riesgos eran comunes a los cinco años de edad, pero el doctor Basanta aseguró que cada vez es más frecuente a partir de los 3 años se detecten estrías grasas en la aorta, que es la primera manifestación de daño cardiovascular.</h3>
<h3>Es considerada la primera etapa porque no es sino hasta la segunda década de la vida, de estos niños sospechosos, que el daño aumenta y pasa de estar sólo en la aorta a estar también en las arterias coronarias.</h3>
<h3>Estos patrones adversos de colesterol sérico total elevado (LDL o colesterol malo) y bajos niveles de HDL (colesterol bueno) persisten desde la infancia por toda la vida, aseguró el especialista.</h3>
<h3>Es por ello que si un niño tiene riesgos cardiovasculares por herencia pueden ser fácilmente diagnosticados desde la infancia temprana y así evitar que otros factores, como los modificables, puedan continuar afectando su vida en el futuro.</h3>
<h3>Educación nutricional</h3>
<h3>La educación nutricional debería iniciarse en casa, señaló el doctor Basanta, pero también es necesario que las escuelas entren en juego en este aspecto. Una forma de hacerlo es incentivando a los escolares a ingerir alimentos sanos y a hacer más ejercicios.</h3>
<h3>Las cantinas, prosiguió, deberían ofertar alimentos con menos contenidos grasos (con colesterol malo), además de disminuir la venta de gaseosas y de golosinas, y ofrecer a los niños comidas que apuesten a su crecimiento y a su buena salud. Finalmente, a los padres les hizo un llamado de alerta para que eviten dar a sus hijos comidas rápidas.</h3>
<h3>Prevención</h3>
<h3>El doctor Basanta recomendó iniciar desde la infancia las medidas preventivas para evitar enfermedades cardiovasculares arteroescleróticas que se inician a tempranas edades:</h3>
<h3>• Esto se logra con una dieta sana, en la que se busque mantener un peso ideal, perfíl de lípidos y presión arterial adecuados</h3>
<h3>• Evitando el tabaquismo, realizando actividades físicas (aeróbicas) de por lo menos una hora todos los días</h3>
<h3>• Reduciendo el tiempo del sedentarismo, más que todo las poblaciones que tienen riesgos positivos</h3>
<h3>Fuente: María Elena Ramírez/Nueva Prensa de Guayana</h3>
<p><!-- ddfm1 --></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.pediatria24.com/pediatria24/el-riesgo-cardiovascular-es-detectable-a-partir-de-los-3-anos.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Jugo de mandarina puede reducir el riesgo cardiovascular en niños</title>
		<link>http://www.pediatria24.com/pediatria24/jugo-de-mandarina-puede-reducir-el-riesgo-cardiovascular-en-ninos.html</link>
		<comments>http://www.pediatria24.com/pediatria24/jugo-de-mandarina-puede-reducir-el-riesgo-cardiovascular-en-ninos.html#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 29 Sep 2008 23:10:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Redaccion</dc:creator>
				<category><![CDATA[Alimentación]]></category>
		<category><![CDATA[Cardiovasculares]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.pediatria24.com/?p=612</guid>
		<description><![CDATA[El jugo de mandarina &#8220;mejora el estado antioxidante de los consumidores y puede disminuir el riesgo cardiovascular en los niños&#8221;. 
La investigación, realizada en los departamentos de Pediatría, Obstetricia y Ginecología de la Universitat de València, ha examinado los efectos del consumo regular de zumo de mandarina en 48 niños con altos niveles de colesterol de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3><a href="http://Ninguno"></a><a href="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/mandarinas1.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-824" title="mandarinas" src="http://www.pediatria24.com/wp-content/uploads/mandarinas1-100x100.jpg" alt="" width="100" height="100" /></a>El jugo de mandarina &#8220;mejora el estado antioxidante de los consumidores y puede disminuir el riesgo cardiovascular en los niños&#8221;. <span id="more-612"></span></h3>
<h3>La investigación, realizada en los departamentos de Pediatría, Obstetricia y Ginecología de la Universitat de València, ha examinado los efectos del consumo regular de zumo de mandarina en 48 niños con altos niveles de colesterol de entre 8 y 12 años&#8221;, ha explicado la principal investigadora del estudio, Pilar Codoñer.</h3>
<h3>Ha señalado que tras administrarles un suplemento de medio litro diario de zumo de mandarina durante cuatro semanas sin modificar su dieta habitual &#8220;los niveles de estrés oxidativo (un desequilibrio que disminuye la capacidad del cuerpo para eliminar los excesos) en sangre habían disminuido significativamente&#8221;.</h3>
<h3>El estudio ha demostrado un aumento de la defensa antioxidante como resultado del suplemento dietético de zumo de mandarina, &#8220;lo que puede repercutir en una disminución del riesgo cardiovascular&#8221;. Aunque algunas investigaciones han sugerido que los zumos de frutas favorecen la obesidad de los niños, el estudio desarrollado por la UV ha constatado que el peso de los niños no había modificado tras el experimento.</h3>
<h3>Esto se debe a que el zumo usado era natural, sin edulcorantes ni conservantes y por ello diferente a los jugos industriales.</h3>
<h3>Como conclusión, los autores del estudio, publicado en el último número de la revista &#8220;Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition&#8221;, han indicado que el zumo de mandarina, combinado con otros factores relativos a la dieta y al estilo de vida, &#8220;puede protegernos de las enfermedades ateroscleróticas, actualmente la causa de la mayor mortalidad en el mundo occidental&#8221;.</h3>
<h3>Según los expertos, la ruptura del balance oxidante-antioxidante es un factor importante en el inicio y progresión de varias enfermedades y patologías que tienen su origen en la infancia, como la arteriosclerosis.</h3>
<p><!-- ddfm1 --></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.pediatria24.com/pediatria24/jugo-de-mandarina-puede-reducir-el-riesgo-cardiovascular-en-ninos.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
